

DIEZ MANDAMIENTOS PARA SALVAR AL PLANETA (1)
Radialistas.net
DIEZ MANDAMIENTOS PARA SALVAR AL PLANETA (2)
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¡Por
Éste 1 de diciembre se constituye
La actividad se desarrollará a partir de las 10:30 de la mañana, para instituirse en una alternativa de movilización popular frente a la política de guerra adoptada por el imperio norteamericano, al pretender instalar las siete Bases militares genocidas en territorio latinoamericano, desde la hermana República de Colombia.
La constitución de
Unidos Venceremos!
Contactos: estudiantes UBV-Zulia. 04144042877, 04140644298, 04120778781
Base de Paz Pantaleón García <basedepazpantaleongarciaubv@
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Agradecemos Tu Colaboración... Por la libertad plena de los pueblos!

Cuenta Sor Juana Inés de la Cruz, la gran poetisa, monja y feminista mexicana del siglo XVII, que en una ocasión la abadesa del convento de los Jerónimos, a cuya regla estaba sometida, le prohibió leer y escribir y la mandó castigada a la cocina. Allí entre los fogones Juana Inés estudiaba y escribía con la mente; es decir, pensaba. Del huevo y de la manteca, del membrillo y del azúcar, mientras cortaba y amasaba y freía, sacaba una consideración, una reflexión, un hilo interminable de conjeturas, y esto hasta el punto de llegar a afirmar con desafiante ironía en su conocida carta a sor Filotea: “Si Aristóteles hubiera cocinado, habría pensado más y mejor”.
Si a Juana Inés, en lugar de a la cocina, la hubiesen mandado a Disneylandia, donde se hubiese aburrido menos, quizás habría dejado de leer, estudiar y pensar sin ninguna prohibición.
Contaba Rosa Chacel, una de las más grandes novelistas españolas del siglo XX, que en los años cincuenta, mientras redactaba su novela La Sinrazón, tenía la costumbre de pasar horas recostada en un sofá de su salón. La mujer de la limpieza, con la escoba en la mano, le dirigía siempre miradas entre compasivas y reprobatorias: “Si hiciera usted algo, no se aburriría tanto”. Pero es que Rosa Chacel hacía algo: estaba pensando; y hasta cambiar de postura podía distraerla de su introspección o devolverla dolorosamente a la superficie.
Si Rosa Chacel hubiese pasado horas y horas delante de la televisión, y no dentro de sí misma, jamás habría escrito ninguna de sus novelas.
Hay dos formas de impedir pensar a un ser humano: una obligarle a trabajar sin descanso; la otra, obligarle a divertirse sin interrupción. Hace falta estar muy aburrido, es verdad, para ponerse a leer; hace falta estar aburridísimo para ponerse a pensar. ¿Será bueno? ¿Será malo? El aburrimiento es la experiencia del tiempo desnudo, de la duración pastosa en la que se nos enredan las patas, del líquido viscoso en el que flotan los árboles, las casas, la mesa, nuestra silla, nuestra taza de leche. Todos los padres conocemos la angustia de un niño aburrido; todos los que fuimos niños -antes, al menos, de los videojuegos y la televisión- sabemos de la angustia de un niño aburrido pataleando en el ámbar espeso de una tarde que no acaba de morir. No hay nada más trágico que este descubrimiento del tiempo puro, pero quizás tampoco nada más formativo. Decía el poeta Leopardi que “el tedio es la quintaesencia de la sabiduría” y el antropólogo Levi-Strauss, recientemente fallecido, aseguraba haber escrito todos sus libros “contra el tedio mortal”. Uno no olvida jamás los lugares donde se ha aburrido, impresos en la memoria -con grietas y matices- como en el diario de campo de un naturalista. Uno no olvida jamás el ritmo de las cosas, la finitud de los cuerpos, la consistencia real de los cristales, si alguna vez se ha aburrido. “Amo de mi ser las horas oscuras”, decía Rainer María Rilke, porque las oscuras son no sólo la medida de las claras sino la pauta narrativa de unas y de otras. El aburrimiento, sí, es el espinazo de los cuentos, el aura de los descubrimientos, el gancho de toda atención, hacia fuera y hacia dentro.
El capitalismo prohíbe las horas oscuras y para eso tiene que incendiar el mundo. El capitalismo prohíbe el aburrimiento y para eso tiene que impedir al mismo tiempo la soledad y la compañía ¡Ni un solo minuto en la propia cabeza! ¡Ni un solo minuto en el mundo! ¿Dónde entonces? ¿Qué es lo que queda? El mercado; es decir, esa franja mesopotámica abierta entre la mente y las cosas, ancha y ajena, donde la televisión está siempre encendida, donde la música está siempre sonando, donde las luces siempre destellan, donde las vitrinas están siempre llenas, donde los teléfonos celulares están siempre llamando, donde incluso las pausas, las transiciones, las esperas, nos proporcionan siempre una emoción nueva. El capitalismo lo tolera todo, menos el aburrimiento. Tolera el crimen, la mentira, la corrupción, la frivolidad, la crueldad, pero no el tedio. Berlusconi nos hace reír, las decapitaciones en directo son entretenidas, la mafia es emocionante. ¿Cuál era el peor defecto de la URRS, lo que los europeos nunca pudimos perdonarle, lo que nos convenció realmente de su fracaso? Que era un país muy aburrido.
Eso que el filósofo Stiegler ha llamado la “proletarización del tiempo libre”, es decir, la expropiación no sólo de nuestros medios de producción sino también de nuestros instrumentos de placer y conocimiento, representa el mayor negocio del planeta. El sector de los video-juegos, por ejemplo, mueve 1.400 millones de euros en España y 47.000 millones de dólares en todo el mundo; el llamado “ocio digital” más de 177.000 millones de euros; la “industria del entretenimiento” en general -televisión, cine, música, revistas, parques temáticos, internet, etc- suma ya 2 billones de dólares anuales. “Divertir” quiere decir: separar, arrastrar lejos, llevar en otra dirección. Nos divierten. “Distraer” quiere decir: dirigir hacia otra parte, desviar, hacer caer en otro lugar. Nos distraen. “Entretener” quiere decir: mantener ocupado a alguien en un hueco donde no hay nada para que nunca llegue a su destino. Nos entretienen. ¿Qué nos roban? El tiempo mismo, que es lo que da valor a todos los productos, mentales o materiales.
El capitalismo y su industria del entretenimiento construyen todo lo contrario de una cultura del ocio. En griego, ocio se decía “skhole”, de donde viene la palabra “escuela”. El proceso es más bien el inverso, pues la escuela misma -la cocina del pensamiento, el fogón del tiempo, donde Juana Inés y Rosa Chacel horneaban sus obras- ha claudicado a la lógica del entretenimiento. Ahora no se trata de comprender o de conocer sino de conseguir que, en cualquier caso, la escuela y la universidad no sean menos divertidas que la televisión, los vídeo-juegos y Disneylandia. ¿Los alumnos estarán más atentos si los maestros utilizan pizarras electrónicas? ¿Aprenderán mejor inglés en internet con Marina Orlova, la escultural filóloga rusa en minifalda? ¿Sabrán más matemáticas o latín si acuden a la universidad de Bolonia atraídos no por sus programas y profesores sino por las cuatro modelos de cuerpos zigzagueantes contratadas para los carteles publicitarios? Lo que es seguro es que, con esta lógica, que es la del mercado, los profesores llevan todas las de perder: Aristóteles y la física cuántica nunca podrán rivalizar con Shakira y la última play-station.
Según una reciente encuesta, uno de cada veinte niños británicos están convencidos de que Hitler fue un entrenador de fútbol y uno de cada cinco creen que Auschwitz es un Parque Temático. Para muchos de ellos el Holocausto es el nombre de una fiesta.
Quizás deberíamos aburrirnos un poco más.

“jerarquizar los problemas adjudicando a cada organismo y cada nivel de decisión
su tarea; establecer las relaciones concretas entre cada uno de ellos y los
demás, desde el centro de decisión económica hasta la última unidad
administrativa y las relaciones entre sus distintos componentes,
horizontalmente, hasta formar el conjunto de las relaciones de la economía. Esa
es la tarea más asequible a nuestras fuerzas actualmente, y nos permitirá, como
ventaja adicional encaminar hacia otros frentes a una gran cantidad de empleados
innecesarios, que no trabajan, realizan funciones mínimas o duplican las de
otros sin resultado alguno. Simultáneamente, debemos desarrollar con empeño un
trabajo político para liquidar las faltas de motivaciones internas, es decir, la
falta de claridad política, que se traduce en una falta de ejecutividad.”
“…cuando todo el país ponía en tensión sus fuerzas para resistir el embate
enemigo, la producción industrial no caía, el ausentismo desaparecía, los
problemas se resolvían con una insospechada velocidad.
Analizando esto,
llegamos a la conclusión de que convergieron varios factores que destruyeron las
causas fundamentales del burocratismo; había un gran impulso patriótico y
nacional de resistir al imperialismo que abarcó a la inmensa mayoría del pueblo
de Cuba, y cada trabajador, a su nivel, se convirtió en un soldado de la
economía dispuesto a resolver cualquier problema.”
“debemos hacer carne en nuestros trabajadores, obreros, campesinos o empleados
que el peligro de la agresión imperialista sigue pendiente sobre nuestras
cabezas, que no hay tal situación de paz y que nuestro deber es seguir
fortaleciendo la Revolución día a día, porque, además, ésa es nuestra garantía
máxima de que no haya invasión. Cuanto más le cueste al imperialismo tomar esta
isla, cuanto más fuertes sean sus defensas y cuanto más alta sea la conciencia
de sus hijos, más lo pensarán; pero al mismo tiempo, el desarrollo económico del
país nos acerca a situaciones de más desahogo, de mayor bienestar. Que el gran
ejemplo movilizador de la agresión imperialista se convierta en permanente, es
la tarea ideológica.”
“Tienen que ser los pueblos [los] que asuman la soberanía, y la capacidad y la decisión de definir su futuro. Los equipos no se decretan, el resultado de equipo se construye con el esfuerzo, la práctica, el trabajo sostenido no se trata de un milagro. El equipo se construye a través del trabajo, de la autocrítica. No podemos decir que es válida la crítica cuando criticamos a los otros y no cuando nos criticamos nosotros mismos, eso sí puede ser una perversión. Creo que para el ser humano [lo que] vale es el ejemplo, porque podemos decir una cosa y hacer otra completamente diferente. De allí para mí se cifra la esperanza en el liderazgo político colectivo”.
Realizaron foro en
Texto y Fotos: Wilmer Medina González
Con la presencia de la comunidad ubevista en pleno, este martes se realizó en las instalaciones de
Cairoly Urdaneta, coordinadora regional de
“Hemos traído esta discusión al seno de
Entre los expositores de este foro se contó con la participación del profesor Manuel Román Fernández, quien resaltó el hecho histórico, explicando las transformaciones que ha vivido el territorio guajiro en el ámbito político, geográfico y poblacional durante todos estos años.
Expresó Fernández que los orígenes se remontan a la creación de
“En 1528 pasa a
En su intervención Fernández acotó que en 1777 estuvo adscrita a
El forista manifestó que es a partir de 1896 cuando
Otra de las expositoras fue Soraya Morales, quien informó a los presentes sobre los nombres propuestos para sustituir al de José Antonio Páez, siendo estos el de Coquivacoa, tomando en cuenta que fue el primer nombre que tuvo la región; Municipio Wañu, que deriva de la unión de wayuu y añu; y Guajira, nombre que por siempre la ha identificado en el mundo.
Por ultimo, Rusbel Palmar invitó a los habitantes del municipio a registrarse para participar en la consulta popular que se realizará el próximo 6 de diciembre, y que buscará rescatar el nombre originario y ancestral.
Palmar señaló que las personas deben acudir al consejo comunal de su sector antes del 30 de noviembre a registrarse.

Entre las líneas estratégicas de este plan está la eliminación de la discriminación laboral, médico-asistencial, informó la viceministra Luisa Rodríguez del ministerio para la mujer y la igualdad de géneros



No me atraía la televisión y después del almuerzo me juntaba con mi pandilla en la calle, entregado a las emociones de amoríos juveniles, o me sentaba con mis amigos en la barra de una sangüichería para hablar del Cinema Nuovo, de la bossa nova -porque todo era nuevo- o de las obras de Jean Paul Sartre.
Sé que Internet es una inmensa ventana al mundo y a la historia, y suelo parafrasear diciendo que Google es mi pastor y nada me ha de faltará.
Lo que me preocupa de ti es la falta de síntesis cognitiva. Al ponerte ante la computadora recibes una avalancha de informaciones y de imágenes, al igual que las oleadas de lava de un volcán se precipitan sobre una aldea. Sin tener claridad acerca de lo que realmente suscita tu interés, no consigues transformar información en conocimiento ni entretenimiento en cultura. Mariposeas por interminables sitios, mientras que tu mente navega a la deriva cual barca sin remos llevada al capricho de las olas.
¿Cuánto tiempo pierdes recorriendo sitios de conversación insulsa? Sí, está bien intercambiar mensajes con los amigos; pero al menos conviene saber qué decir y qué preguntar. Es excitante perderse por los corredores virtuales de personas anónimas acostumbradas al juego del escondite. ¡Pero cuidado! Esa joven que te fascina con tanto palabrerío picante quizás no pase de ser un viejo pedófilo que, encubierto por el anonimato, se disfraza de beldad.
Desconfía de quien no tiene nada que hacer, excepto atrincherarse durante horas en la digitación compulsiva a la caza de incautos que se dejan encandilar por mensajes eróticos.
Haz buen uso del Internet. Úsalo como herramienta de investigación para profundizar en tus estudios; visita los sitios que emiten cultura; conoce la biografía de personas que admiras; consulta la historia de tu época preferida; mira las increíbles imágenes del Universo captadas por el telescopio Hubble; escucha sinfonías y música pop.
¡Pero cuida tu salud! El uso prolongado de la computadora puede causarte lesiones en las manos por el esfuerzo repetitivo (leer) y volverte sedentario, obeso, sobre todo si, al lado del teclado, mantienes una botella de refresco y un paquete de papas fritasŠ
Cuida la vista, aumenta el tipo de las letras, deja que tus ojos se distraigan periódicamente en algún paisaje que no sea la simple pantalla del monitor.
Presta atención: no hay comida gratis. No te engañes con la idea de que la computadora te cuesta apenas el consumo de energía eléctrica, la mensualidad del proveedor y el acceso a Internet. Lo que mantiene en funcionamiento esta máquina en la que estoy redactando este artículo es la publicidad. Fíjate que aparecen anuncios por todos los rincones. Ellos enmarcan el Google, las noticias, la Wikipedia, etc. Es la polución consumista al acecho de nuestro inconsciente.
No te dejes esclavizar por la computadora. No permitas que robe tu tiempo de descanso, de leer un buen libro (de papel, no virtual), de convivencia con tu familia y tus amigos. Sométela a tu ritmo de vida. Ponla a funcionar sólo algunas horas al día. Vence el arrebato que ella provoca en muchas personas.
Y no te dejes engañar. Nunca la máquina será más inteligente que el ser humano. Ella contiene millones de informaciones, pero no sabe nada. Es capaz de vencer en el ajedrez, pero porque alguien semejante a ti y a mí la programó para jugar. Exhibe las mejores películas y nos permite escuchar las músicas más emocionantes, pero nunca se deleitará con el amplio menú que nos ofrece.
Si prefieres la máquina a las personas y la usas como refugio de tu aversión a la sociabilidad, te recomiendo que busques un médico; porque tu autoestima está muy baja y la computadora nunca dirá que tienes que tratarla como si fuera un virus. O tu autoestima alcanzó las nubes y crees que no existen personas a tu altura, que es mejor quedarse solo.
En ambas hipótesis estás siendo canibalizado por la computadora. Y poco a poco te transformarás en un ser meramente virtual. Lo que no es ninguna virtud; antes bien la comprobación de que ya sufres de una enfermedad grave: el síndrome del onanismo electrónico.
(*) Frei Betto (1944) es un fraile dominico brasileño, teólogo y uno de los máximos exponentes de la Teología de la Liberación.