“La Universidad Bolivariana, es motor, es vanguardia, es caballo, es lanza, es bandera, de un nuevo modelo educativo de liberación. Ustedes son actores fundamentales de esa vanguardia, siéntanse orgullosos mujeres y hombres”

Fragmentos del discurso del Presidente Hugo Chávez, Caracas, 08/11/2003, en el marco de la inauguración de la sede UBV Zulia.

miércoles, 25 de enero de 2012

UN TEXTO INÉDITO DEL SOCIÓLOGO FRANCÉS


Cómo se forma la “opinión pública”

Por Pierre Bourdieu*

¿Cuál es el proceso por el cual la opinión de una minoría se transforma en la opinión pública? Eso es lo que explica el sociólogo Pierre Bourdieu en este curso sobre el Estado dictado en 1990 en el Collège de France.

Pierre Bourdieu, 7-10-98 (Pierre Verdy/AFP/Dachary)
n hombre oficial es un ventrílocuo que habla en nombre del Estado: toma una postura oficial –habría que describir la puesta en escena de lo oficial–, habla a favor y en nombre del grupo al que se dirige, habla por y en nombre de todos, habla en tanto representante de lo universal.
Aquí llegamos a la noción moderna de opinión pública. ¿Qué es esta opinión pública que invocan los creadores de derecho de las sociedades modernas, sociedades en las cuales el Derecho existe? Tácitamente, es la opinión de todos, de la mayoría o de aquellos que cuentan, de aquellos que son dignos de tener una opinión. Pienso que la definición patente en una sociedad que se dice democrática, es decir donde la opinión oficial es la opinión de todos, oculta una definición latente, a saber, que la opinión pública es la opinión de los que son dignos de tener una opinión. Hay una especie de definición censitaria de la opinión pública como opinión ilustrada, como opinión digna de ese nombre.
La lógica de las comisiones oficiales es crear un grupo así constituido que exhiba todos los signos exteriores, socialmente reconocidos y reconocibles, de la capacidad de expresar la opinión digna de ser expresada, y en las formas establecidas. Uno de los criterios tácitos más importantes para seleccionar a los miembros de la comisión, en especial a su presidente, es la intuición que tiene la gente encargada de componer la comisión de que la persona considerada conoce las reglas tácitas del universo burocrático y las reconoce: en otras palabras, alguien que sabe jugar el juego de la comisión de manera legítima, que va más allá de las reglas del juego, que legitima el juego; nunca se está más en el juego que cuando se va más allá del juego. En todo juego existen las reglas y el fair-play. A propósito del hombre kabil (1), o del mundo intelectual, yo había empleado la fórmula: la excelencia, en la mayoría de las sociedades, es el arte de jugar con la regla del juego, haciendo de ese juego con la regla del juego un supremo homenaje al juego. El transgresor controlado se opone completamente al herético.
El grupo dominante coopta miembros a partir de índices mínimos de comportamiento, que son el arte de respetar la regla del juego hasta en las transgresiones reguladas de la regla del juego: el decoro, la compostura. Es la célebre frase de Chamfort: “El Gran Vicario puede sonreír sobre un tema contra la Religión, el Obispo reír con ganas, el Cardenal agregar lo que tenga que decir” (2). Cuanto más se asciende en la jerarquía de las excelencias, más se puede jugar con la regla del juego, pero ex officio, a partir de una posición que no admita ninguna duda. El humor anticlerical del cardenal es supremamente clerical.

La verdad de todos

La opinión pública siempre es una especie de doble realidad. Es lo que no puede dejarse de invocar cuando se quiere legislar sobre terrenos no constituidos. Cuando se dice “Hay un vacío jurídico” (expresión extraordinaria) a propósito de la eutanasia o de los bebés de probeta, se convoca a gente que trabajará aplicando toda su autoridad. Dominique Memmi (3) describe un comité de ética [sobre la procreación artificial], compuesto por personas disímiles –psicólogos, sociólogos, mujeres, feministas, arzobispos, rabinos, eruditos, etc.– cuyo objetivo es transformar una suma de idiolectos (4) éticos en un discurso universal que llene un vacío jurídico, es decir que aporte una solución oficial a un problema difícil que trastorna a la sociedad –legalizar el alquiler de vientres, por ejemplo–. Si se trabaja en ese tipo de situación, debe invocarse una opinión pública. En ese contexto, resulta muy clara la función impartida a las encuestas. Decir “las encuestas están de nuestra parte”, equivale a decir “Dios está de nuestra parte”, en otro contexto.
Pero el tema de las encuestas es engorroso, porque a veces la opinión ilustrada está contra la pena de muerte, mientras que los sondeos están más bien a favor. ¿Qué hacer? Se forma una comisión. La comisión constituye una opinión pública esclarecida que instituirá la opinión ilustrada como opinión legítima en nombre de la opinión pública –que, por otra parte, dice lo contrario o no piensa nada (lo que suele ocurrir a propósito de muchos temas)–. Una de las propiedades de las encuestas consiste en plantearle a la gente problemas que ella no se plantea, en sugerir respuestas a problemas que ella no se ha planteado; por lo tanto, a imponer respuestas. No es cuestión de sesgos en la construcción de las muestras, es el hecho de imponer a todo el mundo preguntas que se le formulan a la opinión ilustrada y, por este hecho, producir respuestas de todos sobre problemas que se plantean sólo algunos; por lo tanto dar respuestas ilustradas, puesto que han sido producidas por la pregunta: se han creado para la gente preguntas que no existían para ella, cuando lo que realmente le importaba, era la cuestión en sí.
Voy a traducirles sobre la marcha un texto de Alexander Mackinnon de 1828 extraído de un libro de Peel sobre Herbert Spencer (5). Mackinnon define la opinión pública; da la definición que sería oficial si no fuera inconfesable en una sociedad democrática. Cuando se habla de opinión pública, siempre se juega un doble juego entre la definición confesable (la opinión de todos) y la opinión autorizada y eficiente que se obtiene como subconjunto restringido de la opinión pública democráticamente definida:
“Es ese sentimiento sobre cualquier tema que es cultivado, producido por las personas más informadas, más inteligentes y más morales de la comunidad. Esta opinión se extiende gradualmente y es adoptada por todas las personas con alguna educación y sentimiento que conviene a un Estado civilizado”. La verdad de los dominantes deviene la de todos.

Cómo legitimar un discurso

En los años 1880, en la Asamblea Nacional se decía abiertamente lo que la sociología tuvo que redescubrir, es decir, que el sistema escolar debía eliminar a los niños de las clases más desfavorecidas. Al principio se planteaba la cuestión, pero luego fue totalmente reprimida ya que, sin que se lo pidiera, el sistema escolar se puso a hacer lo que se esperaba de él. Entonces, no hubo necesidad de hablar sobre el tema. El interés del retorno sobre la génesis es muy importante, porque en los comienzos hay debates donde se dicen con todas las letras cosas que, después, aparecen como provocadoras revelaciones de los sociólogos.
El reproductor de lo oficial sabe producir –en el sentido etimológico del término: producere significa “hacer avanzar”–, teatralizándolo, algo que no existe (en el sentido de lo sensible, visible), y en nombre de lo cual habla. Debe producir eso en nombre de lo que tiene el derecho de producir. No puede no teatralizar, ni dar forma, ni hacer milagros. Para un creador verbal, el milagro más común es el milagro verbal, el éxito retórico; debe producir la puesta en escena de lo que autoriza su decir, dicho de otra manera, de la autoridad en nombre de la cual está autorizado a hablar.
Encuentro la definición de la prosopopeya que estaba buscando: “Figura retórica por la cual se hace hablar y actuar a una persona que es evocada, a un ausente, a un muerto, un animal, una cosa personificada”. Y en el diccionario, que siempre es un formidable instrumento, se encuentra esta frase de Baudelaire hablando de la poesía: “Manejar sabiamente una lengua es practicar una especie de hechicería evocatoria”. Los letrados, los que manipulan una lengua erudita –como los juristas y los poetas–, tienen que poner en escena el referente imaginario en nombre del cual hablan y que ellos producen hablando en las formas; tienen que hacer existir eso que expresan y aquello en nombre de lo cual se expresan. Deben simultáneamente producir un discurso y producir la creencia en la universalidad de su discurso mediante la producción sensible (en el sentido de evocar los espíritus, los fantasmas –el Estado es un fantasma…–) de esa cosa que garantizará lo que ellos hacen: “la nación”, “los trabajadores”, “el pueblo”, “el secreto de Estado”, “la seguridad nacional”, “la demanda social”, etc.
Percy Schramm mostró cómo las ceremonias de coronación eran la transferencia, en el orden político, de ceremonias religiosas (6). Si el ceremonial religioso puede transferirse tan fácilmente a las ceremonias políticas mediante la ceremonia de la coronación, es porque en ambos casos se trata de hacer creer que hay un fundamento del discurso que sólo aparece como auto-fundador, legítimo, universal porque hay teatralización –en el sentido de evocación mágica, de brujería– del grupo unido y que consiente el discurso que lo une. De allí el ceremonial jurídico. El historiador inglés E. P. Thompson insistió en el rol de la teatralización jurídica en el siglo XVIII inglés –las pelucas, etc.–, que no puede comprenderse en su totalidad si no se considera que no es un simple artefacto, en el sentido de Pascal, que vendría a agregarse: es constitutiva del acto jurídico (7). Impartir justicia en un traje convencional es arriesgado: se corre el riesgo de perder la pompa del discurso. Siempre se habla de reformar el lenguaje jurídico sin nunca hacerlo, porque es la última de las vestiduras: los reyes desnudos ya no son carismáticos.

Puro teatro

Una de las dimensiones más importantes de la teatralización es la teatralización del interés por el interés general; es la teatralización de la convicción del interés por lo universal, del desinterés del hombre político –teatralización de la creencia del sacerdote, de la convicción del hombre político, de su fe en lo que hace–. Si la teatralización de la convicción forma parte de las condiciones tácitas del ejercicio de la profesión del clérigo –si un profesor de filosofía tiene que aparentar creer en la filosofía–, es porque ello constituye el homenaje esencial del oficial-hombre a lo oficial; es lo que hay que agregarle a lo oficial para ser un oficial: hay que agregar el desinterés, la fe en lo oficial, para ser un verdadero oficial. El desinterés no es una virtud secundaria: es la virtud política de todos los mandatarios. Las locuras de los curas, los escándalos políticos, son el desmoronamiento de esta especie de creencia política en la cual todo el mundo actúa de mala fe, ya que la creencia es una suerte de mala fe colectiva, en el sentido sartreano: un juego en el cual todo el mundo se miente y miente a los otros sabiendo que se mienten. Esto es lo oficial…

1. Alusión a un estudio etnológico que Bourdieu realizó sobre los beréberes kabiles.
2. Nicolas de Chamfort, Maximes et pensées, París, 1795.
3. Dominique Memmi, “Savants et maîtres à penser. La fabrication d’une morale de la procréation artificielle”, Actes de la recherche en sciences sociales, Nº 76-77, 1989, p. 82-103.
4. Del griego idios, “particular”: discurso particular.
5. John David Yeadon Peel, Herbert Spencer. The Evolution of a Sociologist, Londres, Heinemann, 1971. William Alexander Mackinnon (1789-1870) tuvo una larga carrera como miembro del Parlamento británico.
6. Percy Ernst Schramm, Der König von Frankreich. Das Wesen der Monarchie von 9 zum 16. Jahrhundert. Ein Kapital aus Geschichter des abendlischen Staates (dos volúmenes), H. Böhlaus Nachf, Weimar, 1939.
7. Edward Palmer Thompson, “Patrician society, plebeian culture”, Journal of Social History, vol. 7, Nº 4, Berkeley, 1976, p. 382-405.

* Sociólogo (1930-2002). Este texto se extrajo de Sur l’Etat. Cours au collège de France 1989-1992, Raisons d’Agir – Le Seuil, París, que aparecerá el 5 de enero.

jueves, 19 de enero de 2012

Ley SOPA


¿Es pura paranoia? ¿Es realmente grave?

Rebelión / El Espacio de Lubrio


Hay muchas opiniones en este momento en torno a la Ley SOPA, un proyecto que se debate en estos momentos en el Congreso de los Estados Unidos, y que, de aprobarse, se dice que afectará notablemente lo que es Internet.

Lamar Smith, impulsor de la Ley SOPA

El proyecto de Ley SOPA (Stop Online Piracy Act), fue presentado en la Cámara de Representantes del gobierno estadounidense el pasado 26 de octubre de 2011 por el republicano Lamar S. Smith y un grupo de 12 parlamentarios, tanto demócratas como republicanos. Es promovida por empresas como Time Warner, EMI , Sony, Viacom, la MPAA, Apple, Microsoft, Universal, News Corp., Random House, Visa, Pfizer y muchas otras, quienes la presentan como una forma de luchar contra la piratería y la copia ilegal de películas, música y archivos con copyright.

¿Es sólo contra las copias ilegales? ¿Debe importarnos a las y los venezolanos?

Muchos estamos muy preocupados porque ya sabemos por experiencia propia que este tipo de leyes se suelen aplicar más bien para censurar las opiniones políticas que no sean convenientes. No me gusta hablar de mis experiencias personales, pero para explicar la gravedad del asunto voy a recordar una que tuve hace casi cinco años.

En el mes de junio de 2007, la empresa de televisión española Antena 3 logró que el sitio web estadounidense de videos Youtube cerrara mi cuenta y borrara unos 450 videos que había subido a la misma, ello porque uno sólo de esos 450 videos era objetado por dicha empresa privada española (nótese que ni siquiera era venezolana ni estadounidense). En efecto, el video objetado por Antena 3 mostraba un debate transmitido por dicha cadena española, en el cual los profesores españoles Carlos Fernández Liria y Luis Alegre debatían con la venezolana Nitu Pérez Osuna, defendiendo al país y al proceso revolucionario de sus acusaciones por el fin de la concesión del canal RCTV. El video de ese debate fue retransmitido por dos programas de VTV ("La Hojilla" y "Dando y Dando", que nunca han mostrado objeción alguna a que alguien grabe sus videos y los suba a Internet). Yo lo grabé de VTV y lo subí a Youtube, como lo hacía constantemente durante años, junto con comentarios de las y los conductores de esos espacios.

Carlos Fernández Liria y Luis Alegre, profesores españoles protagonistas de un video que la empresa Antena 3 se empeñó en censurar usando las leyes de derechos de autor. Ambos ganaron un premio al Pensamiento Crítico el año pasado.

Básicamente, la empresa española Antena 3 me acusó de infringir su copyright; más o menos el mismo delito que comete un buhonero que venda una copia de Captain America en las calles caraqueñas. Pero en Venezuela hay leyes que autorizan tomar fragmentos de audios y videos de otros medios y mostrarlos con fines informativos o educativos, y eso fue lo que hicieron los dos programas de VTV arriba citados. Y fue lo que hice yo al subirlos a Youtube. No violamos ninguna ley. Pero nuestros argumentos legales no importaron. No tuve juicio ni derecho a la defensa; simplemente se me aplicaron leyes extranjeras y se procedió a borrar mi cuenta.

Lo que más me molestó del asunto es que, en ese momento, había en Youtube cientos de videos de otros programas de Antena 3, subidos por una inmensidad de personas. Había videos de programas políticos, de concursos, entretenimiento, entrevistas y muchos otros. Pero ninguno de esos videos fue tocado. Antena 3 decidió aplicar selectivamente las leyes de derecho de autor y decidió eliminar únicamente el video que yo subí. En otras palabras: Las leyes de derecho de autor fueron aplicadas de forma selectiva para borrar de Youtube las opiniones que no le convenían a Antena 3. Fue un caso de CENSURA contra los profesores Fernández Liria y Luis Alegre.

Este caso fue uno entre miles, pero podemos citar muchísimos otros. Por ejemplo, cuando Pascual Serrano fue falsamente acusado por el periódico español El País de violar sus derechos de autor, sólo por hacer una cita de un artículo de Vargas Llosa. Como si Serrano fuera la única persona en el mundo que ha hecho citas de ese periódico.

Si no me gusta tu opinión, te acusaré de "pirata"

He aquí el más grave problema que habrá una vez se apruebe la Ley SOPA: No va a ser una ley para evitar la mal llamada "piratería"; se convertirá en otro instrumento más para que las grandes empresas y poderes políticos bloqueen la voz de quienes les critican o adversan.

La ley se aprovecha de que la gran mayoría de los sitios que se usan en el mundo están en Estados Unidos. Exigirá, entre otras cosas, que los buscadores como Google, y las redes sociales como Facebook o Twitter, sean responsables de lo que publican cada uno de sus usuarios, y les exigirá retirar todos los enlaces y resultados de búsqueda que apunten a sitios web acusados de piratería, sin importar que esos sitios estén dentro o fuera de los Estados Unidos.



Los promotores dicen que la ley SOPA, si se aprueba, evitará que páginas webs como Taringa, PirateBay o SeriesYonkis sigan apareciendo en Google y Facebook. Pero imagine lo que será entrar en Google, buscar información sobre Venezuela, Hugo Chávez o el proceso bolivariano y no encontrar ningún resultado de páginas como Aporrea, VTV, Telesur, Rebelión.org o Kaos en la Red. ¡Eso también pasará! Una vez se apruebe la Ley SOPA, bastará que alguien en Estados Unidos acuse de piratería a esas páginas web usando como "evidencia" alguna cita, algún video de Youtube, algún artículo mal acreditado, alguna canción usada sin permiso. Una vez hecho hecho y cumplidos unos pocos pasos legales, Google estará obligado a sacarla de sus resultados. Usted tampoco podrá compartir en Facebook más enlaces a Telesur, no podrá citar en Twitter a Aporrea. Tendrá un grillete más en su derecho a expresarse en Internet.

Más precedentes

Cosas como estas ya suceden desde hace tiempo. Grupos de derecha lograron que Wikipedia en Español bloqueara al sitio web Rebelión.org en 2008, prohibiendo a sus bibliotecarios y editores usarlo como referencia de sus artículos. El veto duró varios meses, pero la presión de Richard Stallman y miles de personas fueron las que ayudaron a echar para atrás este bloqueo. Pero estos grupos de derecha siguen activos, esperando cualquier nueva oportunidad para atacar.

Cuando Julián Assange publicó en Wikileaks, durante 2010 y 2011, miles de cables del Departamento de Estado denunciando injerencias y atrocidades del gobierno estadounidense, dicho gobierno forzó a empresas como PayPal, Visa, MasterCard, Western Union y otras a hacer un estrangulamiento económico contra Wikileaks, evitando que donativos de la gente llegaran a este sitio web. Totalmente parecido al bloqueo económico que se hace contra Cuba desde los años sesenta del siglo pasado. Este es otro de los mecanismos de presión que la Ley SOPA usará contra sitios web que ellos califiquen de "piratas", así estén fuera de los Estados Unidos -como Wikileaks-.

Es obvio que sí debemos denunciar y oponernos a leyes como SOPA, Protect-IP (PIPA) y el acuerdo ACTA. Pero por el otro,debemos desarrollar nuestra propia infraestructura de red e Internet junto a otros países latinoamericanos, en previsión de que tarde o temprano los sectores más conservadores de la política estadounidense logren su objetivo. ¡Es urgente!

http://lubrio.blogspot.com/2012/01/ley-sopa-es-pura-paranoia-es-realmente.html

lunes, 16 de enero de 2012

MEMORIA Y CUENTA DEL PRESIDENTE HUGO CHÁVEZ - 2011


13-Ene-2011 Memoria y Cuenta a La Asamblea Nacional

sábado, 3 de diciembre de 2011

La silenciosa revolución suramericana



La Unasur aprobó un importante proyecto estratégico que comienza a desatar los lazos de dependencia con Estados Unidos: la creación de un mega-anillo de fibra óptica que hará que las comunicaciones internas de la región no pasen más por suelo estadunidense. La decisión de la primera reunión de los 12 ministros de Comunicaciones y Tecnologías de la Información reunidos en Brasilia el martes 29 es más importante aún, desde el punto de vista geopolítico, que los proyectos de infraestructura aprobados por el Cosiplan (Consejo Suramericano de Infraestructura y Planeamiento) al día siguiente en la misma ciudad.

Hasta ahora, las comunicaciones de Internet en la región sufren una dependencia casi increíble. Un mail enviado entre dos ciudades limítrofes de Brasil y Perú, por ejemplo entre Rio Branco, capital de Acre, y Puerto Maldonado, va hasta Brasilia, sale por Fortaleza en cable submarino, ingresa a Estados Unidos por Miami, llega a California para descender por el Pacífico hasta Lima y seguir viaje hasta Puerto Maldonado, a escasos 300 kilómetros de donde partió. Sobre esta base es imposible hablar de soberanía y de integración.

El anillo de fibra óptica tendrá una extensión de 10 mil kilómetros y será gestionado por las empresas estatales de cada país para que las comunicaciones sean más seguras y baratas. Para el Ministerio de Comunicaciones de Brasil, que gestó el proyecto, el anillo disminuye la vulnerabilidad que tenemos en caso de atentados, así como en cuanto al secreto de los datos oficiales y militares. Hasta hoy, 80 por ciento del tráfico internacional de datos de América Latina pasa por Estados Unidos, el doble que Asia y cuatro veces el porcentaje de Europa (Valor, 28 de noviembre).

El ministro brasileño Paulo Bernardo dijo que el anillo estará concluido en dos años y que los costos actuales de Internet en América del Sur son tres veces mayores que los que se pagan en Estados Unidos. Para que los 12 países tengan un acceso igualitario a los flujos que se incrementarán por la conexión de nuevos cables submarinos, Bernardo adelantó la creación de puntos de intercambio de tráfico en las fronteras, de los que podrán colgarse las empresas. Para Brasil, el costo total del proyecto es de apenas 100 millones de dólares

Además de las decisiones de ambas reuniones de Unasur, Brasil decidió llevar a Naciones Unidas su negociación para la democratización de Internet, que está en manos de empresas estadunidenses. El embajador Tovar da Silva Nunes dijo el martes pasado que la gestión de los flujos de información no es inclusiva, no es segura, no es justa ni deseable.

El Cosiplan decidió impulsar 31 proyectos de infraestructura para 2012-2022, con un costo de 14 mil millones de dólares. Los cuatro más importantes son: corredor ferroviario entre los puertos de Paranagua (Brasil) y Antofagasta (Chile), con un costo de 3 mil 700 millones de dólares; carretera Caracas-Bogotá-Buenaventura-Quito, o sea, con salida al Pacífico, con un costo de 3 mil 350 millones de dólares; ferrocarril bioceánico Santos-Arica, trecho boliviano, que costará 3 mil 100 millones, y la carretera Callao-La Oroya-Pucallpa, que costará 2 mil 500 millones de dólares. En su mayor parte serán financiados por el BNDES de Brasil, pero podrán participar el Bandes de Venezuela, el Banco de Inversión y Comercio Exterior de Argentina y el regional Banco del Sur.

Todas estas obras forman parte del proyecto IIRSA (Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Sudamericana), y están siendo contestadas por los pueblos, como sucedió en Bolivia con la carretera del TIPNIS y en Perú con las hidroeléctricas. La conversión de la región en potencia global, de la mano de Brasil, se procesará con un aumento de la explotación de los recursos naturales y de las personas. Es el mismo camino que antes recorrieron los países del norte y luego los emergentes.

Hay muchas más novedades en esta región. La reunión del Consejo de Defensa de la Unasur, realizada en Lima el 11 de noviembre, acordó 26 acciones en el contexto del plan de acción 2012 para la integración en materia de defensa y la creación de una agencia espacial regional. Argentina quedó encargada de poner en marcha la fabricación de un avión de entrenamiento para la formación de pilotos, en cuyo proceso participarán Ecuador, Venezuela, Perú y Brasil. Cada país fabricará partes que luego serán ensambladas en un lugar a determinar. Brasil, por su parte, quedó al frente del proyecto de avión no tripulado para la vigilancia de fronteras.

La región sigue así los pasos del acuerdo estratégico de defensa suscrito el 5 de septiembre entre Argentina y Brasil, que se plasma por ahora en la fabricación del carguero militar KC-390, diseñado por la empresa aeronáutica Embraer, en Brasil, que contará con piezas fabricadas en Córdoba, Argentina, con una inversión conjunta de mil millones de dólares, en la fabricación conjunta de vehículos de transporte y blindados, y la cooperación de las industrias navales y aeroespacial, y en el área de la ciberdefensa.

Es la primera vez que se toman este tipo de decisiones en el ex patio trasero de Washington. Además, y este dato no es menor, el proyecto del anillo de fibra óptica fue pergeñado en Bogotá por el ministro brasileño Bernardo; María Emma Mejía, la persona designada por Juan Manuel Santos para presidir la Unasur, y el presidente del BID, Luis Alberto Moreno, amigo personal del banquero Luis Carlos Sarmiento, el hombre más rico de Colombia, partidario de firmar un TLC con Brasil y de asociar las bolsas de valores de ambos países.

Eso puede explicar las intempestivas declaraciones de Álvaro Uribe contra las buenas relaciones colombo-venezolanas y el artículo de Roger Noriega en InterAmerican Security Watch,quien llamó a su país a preparase para una intervención militar en Venezuela, donde Estados Unidos compra 10 por ciento de su petróleo (9 de noviembre). Es evidente que el imperio en decadencia no va a contemplar pasivamente cómo pierde el control de la región sudamericana.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2011/12/02/index.php?section=opinion&article=025a1pol

jueves, 22 de septiembre de 2011

¿Por qué Chávez es el comunicador por antonomasia?



Una vez que Chávez ganó las primeras elecciones, ciertos dueños de medios privados pidieron inmediatamente su parte de la torta política. Ante la respuesta negativa, Chávez dejó de ser el joven político alternativo y prometedor y se convirtió en el “dictador”

Prochavistas y antichavistas coinciden al menos en algo: desde hace poco menos de dos décadas el Presidente Hugo Chávez es el comunicador por antonomasia en este país.

Podemos ubicar el bautizo comunicacional de Chávez en aquel “Por ahora” del 4 de febrero de 1992. En una sola frase hizo sonrojar, incluso, a las más célebres empresas de marketing. De inmediato ese breve discurso fue estudiado por los “mediólogos” de todo el mundo y, lo que es más importante, fue asumido y cocinado a fuego lento en la psique colectiva del venezolano.

Lo interesante es que ese discurso, aunque impactante, hubiera podido desinflarse con el pasar de los años. Pero no fue así: el impacto mediático del candidato Chávez creció exponencialmente durante los años posteriores, llegando incluso a hacerlo posicionar (previo a las elecciones de 1998) como un sorpresivo protagonista outsider del juego comunicacional en este país.

Por aquellos años muchos interpretaron el ascenso mediático de Hugo Chávez única y exclusivamente como el producto de un apoyo táctico por parte de ciertos dueños de medios en busca de un salvavidas político que los hiciera sobrevivir a la implosión de la IV República.

LA OTRA LÓGICA

Aunque es innegable que Chávez llegó al poder con el apoyo de ciertos medios privados que, por cierto, ahora son sus más furibundos enemigos, el tiempo ha demostrado que el fenómeno comunicacional “Hugo Chávez” no depende del medio en cuanto tal, sino de una lógica comunicacional otra.

Una vez que Chávez ganó las primeras elecciones, ciertos dueños de medios privados, como era costumbre en este país, pidieron inmediatamente su parte de la torta política. La respuesta del nuevo Gobierno fue negativa: inmediatamente, para muchos medios privados de entonces Chávez dejó de ser el joven político alternativo y prometedor, para convertirlo en el “dictador” que encabezaba un “régimen totalitario”.

Pero, a pesar de todo, el ataque de los medios privados contra el Presidente Chávez, lejos de mellar su impacto comunicacional, lo ha catapultado como sujeto ineludible de toda discusión político-comunicacional en Venezuela: no existe discusión en el país que no pase por la figura de Chávez. Aún más, las veces que Chávez por diversos motivos ha dejado de salir en pantalla o dar declaraciones, el desierto mediático de los medios privados es más que evidente.

¿Cómo se explica pues este fenómeno comunicacional?

No cabe duda que todo ello depende de la instauración de una lógica comunicacional que supera aquella instaurada en el país donde el protagonista era el medio y no los interlocutores que se comunicaban a través de éste.

Se trastocaron las lógicas y criterios comunicacionales a tal punto que el medio se colocó en su justo lugar y medida: este volvió a ser el “instrumento” a través del cual se hace posible la comunicación, y no más el fin último de toda comunicación, tal como fue durante todo el siglo XX venezolano.

En lugar del medio, el elemento protagónico pasó a ser la relación de comunicación íntima y cotidiana entre un pueblo y un Presidente. Relación que, en muchas democracias, se resume a declaraciones formales y protocolares o discursos de ocasión que, sólo se hacen informales y cotidianos en campañas electorales (con objetivos evidentes).

LIBERTAD Y COMUNICACIÓN PLENA

Dicha comunicación franca y directa entre un pueblo y Hugo Chávez tuvo al menos dos resultados últimos y definitivos: primero, dejó desprovisto a los dueños de medios privados de ese poder político y simbólico colosal; segundo, catapultó al Presidente Chávez como comunicador por antonomasia en Venezuela. Realidad que, por cierto, penan a entender, no solamente los dueños de medios, sino también los asesores comunicaciones de la oposición que siguen haciéndoles decir a sus jefes que en Venezuela “no hay libertad de expresión”.

El hecho es simple: difícilmente puede coartar la libertad de expresión en Venezuela quien más se beneficia ella.

domingo, 18 de septiembre de 2011

PODER MEDIÁTICO EN VENEZUELA

Poder mediático en Venezuela

martes, 30 de agosto de 2011

David Berrios: impulsor de la comunicación popular y de la conciencia crítica

Sensible baja para la UBV-Misión Sucre

Por: Luisana Colomine*

Está demasiado reciente el día de su partida y es doloroso escribir de alguien tan amigo, tan cercano, que durante años compartió sueños, angustias, éxitos y desvelos, pero sobre todo, la pasión por esta revolución.

Acaso no sea muy conocido David Berrios Juárez, caballero merideño, educador (egresado de la ULA), periodista (egresado de la UNICA), hombre recto, honesto, radical en sus convicciones, humilde y transparente; revolucionario, “camarado”, como solía bromear en los Consejos Nacionales del Programa de Formación de Grado en Comunicación Social de la Universidad Bolivariana de Venezuela, a los cuales asistía con la alegría de un niño, aportando siempre lo mejor de sí. Acaso pocos saben de sus grandes esfuerzos por llevar adelante la difícil educación municipalizada en una región aún más compleja como su Mérida querida. David Berrios forma parte de esa legión de héroes y heroínas anónimas (para las lisonjas oficiales) que apuntalan esta revolución sin pedir nada a cambio, y que en silencio pero sin pausa, han asumido con verdadero desprendimiento y disciplina la tarea de hacer realidad uno de los sueños del pueblo venezolano: obtener un título universitario, cosa que hasta hace 10 años era imposible.

Antes de ser director general de Medios Alternativos y Comunitarios del Ministerio del Poder Popular para la Información y la Comunicación (MinCI), en 2005, ya nuestro amigo tenía un camino propio en esas lides. En su última entrevista publicada en el Correo del Orinoco el 30 de julio de 2011, dijo a la periodista Annel Mejìas: “Hubo unas palabras del viejo Kaplún* que nos inspiró y orientó: definir qué entendemos como comunicación equivale a decir en qué sociedad quieres vivir”. En 1990, junto a otros camaradas, fundó la Escuela de Comunicadores Populares Mario Kaplún, en Mérida, y a eso siguieron muchas acciones que forjaron en David Berrios un liderazgo indiscutible que dio impulso a los medios alternativos y comunitarios: desde papelógrafos y pizarrones, hasta periódicos y emisoras de radio. Todo era válido en el difícil arte de informar…A propósito de la Ley que sobre medios comunitarios se discute en la Asamblea Nacional, Berrios profundizaba en un enfoque: “Queremos que los medios comunitarios se conviertan en una herramienta, y no en un fin, para la movilización del pueblo, que llame a la acción, que produzca ese efecto de rebeldía. La comunicación popular es una necesidad”.

Desde 2006, mediante una extraña figura laboral denominada “HP” (Honorarios Profesionales), David le entregó a la UBV sus últimos cinco años de vida. Ostentaba orgulloso los logros académicos de nuestro Programa de Comunicación Social en Mérida. Para el año 2010 ya sumábamos 400 estudiantes. Acompañó dos cohortes de licenciados en Comunicación Social y cuatro de Técnico Superior Universitario en Producción de Medios de Comunicación. Hace un mes apenas se graduaron sus últimos baluartes. En su honor, los camaradas de La Azulita le dedicaron el acto de grado, que él desde su lecho de enfermo siguió con atención.

Disciplinado como el mejor revolucionario, David llevó adelante múltiples actividades, en compañía de un personal mínimo de docentes, que a punta de traslados elevamos a cuatro el pasado año. Una de las actividades emprendidas fue un taller sobre las (¿ya olvidadas?) “Tres R”, siguiendo con fidelidad las líneas del presidente Chávez y que David, con su conducta ética a toda prueba, trató instaurar en la UBV-MS de Mérida.

Recorrió el estado Mérida varias veces, buscando notas, dando talleres de formación, en su propio carro y con sus propios “cobres” porque ni la UBV ni la MS proveen medios para ello (¡nunca hay presupuesto!). Una verdadera peregrinación educativa por los 10 municipios donde tiene presencia el Programa, en 22 aldeas, incluyendo los lejanos pueblitos del sur del estado, Canaguá, por ejemplo, donde los únicos seis periodistas del pueblo, son egresados de la UBV.

Ese es, ese fue David Berrios, quien en el camino dejó muchos sueños que esperamos hacer realidad. Uno de ellos con ayuda de la gobernación del estado Mérida: el espacio para instalar el laboratorio de redacción para estudiantes, donado por la Fundación Poliedro de Caracas hace dos años al PFG en Comunicación Social de Mérida. Nuestra UBV funciona en una pequeña oficina prestada por los camaradas Tupamaros y allí hacen vida todos los programas de la UBV, pues la llamada “hija de la revolución” no tiene sede propia.

Otros de sus sueños: poder dictar en Mérida el Curso de Locución, por cuya acreditación aún seguimos esperando tanto del MinCi como del Ministerio de Educación Universitaria, y pese a ser un pedido, un clamor directo del mismísimo Presidente Chávez; que nuestros periodistas y comunicadores, egresados de la UBV, le den un “golpe de estado al CNP” y se erijan en una institución combativa o en último caso, que la rescaten.

Por último, su legado, expresado en un mensaje decembrino que nos mandó por e-mail en 2009, acompañado de un hermoso texto de Eduardo Galeano, "Nochebuena, la otra". Decía David: “Es muy importante entender que nuestro prójimo es universal; los niños desamparados cuyas madres, padres, abuelos y abuelas fueron y son asesinados en Irak, Afganistán, Colombia, Honduras, por el imperio norteamericano en macabra conchupancia con los gobiernos regionales, también son nuestros chamos. Nuestra actitud, reflexión y práctica en la Universidad Bolivariana de Venezuela, en la calle, en nuestras oficinas, con nuestras familias y vecinos tienen, necesariamente, que girar siempre en torno a la creación de la conciencia crítica, reflexiva. Hay que actuar...”

Hasta siempre, “camarado”…

* Periodista, docente UBV

viernes, 19 de agosto de 2011

La política económica venezolana vista desde un libro que no vio la luz en los ’90

Nota del libro Apreciación crítica de la política monetaria El Bolívar Oro, de Pablo Rafael González, Monte Ávila, 2007, 144 pp.

Por

José Javier León


Lo primero que hay que decir es que la fecha de edición de libro, 2007, está lejos de los días en que fue escrito. El autor se refiere a un contexto de mediados de la década de los 90, es decir, posterior al Caracazo y previo a Chávez; y como el tema es de una actualidad pasmosa, bien vale la pena acercarse a esta divulgación de la materia económica que bien cumple dos de las funciones que se le piden a todo aporte científico: revelar y predecir.

Cuando lo leí, hace unos poquitos meses, lo subrayé pensando en una breve nota que expusiera parte de lo que en 1995 eran una propuestas económicas que, como todos sabemos menos la oposición, caían en saco roto, toda vez que éstas pedían algo de soberanía que para los políticos de entonces (los mismos que hoy siguen a la vista y diciendo lo mismo aunque ya no lo puedan hacer al menos de manera directa) eran los encargados de vender al país por partes, «beneficiado», como a las reses. Los acontecimientos recientes de alguna manera precipitan esta nota.

Para la conciencia histórica bien se puede decir –como decía Pablo Rafael González en el 95- que «toda la realidad del país ha estado vinculada directamente a la crisis monetaria del 18 de febrero de 1983» (9), el famoso «Viernes Negro», provocada según él por una suerte de mala o perversa lectura de lo que entonces se llamó «recalentamiento» y que obligó (¡?) al Estado a diseñar un plan de estancamiento y depresión de la economía para enfriarla, afectando entre otros factores de crecimiento el «pleno empleo», acción que podría «homologarse con la de un médico que considera necesario enfermar a un paciente sano, porque cree que una persona no puede gozar de buena salud» (81).

Este enfriamiento vino acompañado además de un endeudamiento feroz, pues la deuda externa aumentó «casi diez veces en un periodo de sólo cinco años» (81), deuda además totalmente injustificada porque «Venezuela tenía suficiente dinero en el Fondo de Inversiones que podía ser usado para financiar» las actividades productivas, mas los gobiernos de entonces, ancilares del FMI y el Banco Mundial ¡prestaban dinero para no usar los dineros de este Fondo!, sirviendo como lacayos a la estrategia de la mafia económica internacional que favoreció a las trasnacionales y a los «funcionarios públicos que en sus países tenían la autoridad para controlar los créditos. Cada crédito contratado representaba una comisión posible para el o los funcionarios que lo contrataran» (90).

La lectura de la crisis y las acciones para salir de la misma o al menos enfrentarla siguen vigentes. Recomendaba el especialista: «establecer una paridad fija y estable y, si las circunstancias lo permiten, crear una nueva moneda con respaldo suficiente para que todos los ciudadanos confíen en ella» (14).

En el lenguaje propio de la época y por cierto, no sin cierta audacia (¿repercutió la misma en la no edición en su momento del libro?, Maza Zavala dice de las ideas de González que eran «controvertibles pero sostenibles») y llamando siempre no a la neutralidad sino a la sensatez, nuestro autor se plantaba de cara a las incertidumbres del libre mercado pero también, de cara a una planificación centralizada que «mantendría la economía en una estabilidad relativa, escondiendo las tendencias reales de la economía y reprimiendo la inflación en forma artificial» (17).

Como vemos, los términos del debate siguen abiertos: en el mundo, el libre mercado causa los desastres que están a la vista mientras que en nuestro país el ejercicio de control sobre las diversas variables económicas mantienen un equilibrio precario bombardeado constantemente por las «tendencias reales de la economía» si asumimos como tales las presiones extraeconómicas de intereses muy privados, acostumbrados al manejo de la hacienda pública como su propia hacienda, y que hoy manejan sus negocios como si fueran trasnacionales o enclaves de intereses extranjeros, creando a lo interno –y sin que les importe un pito- inflación, especulación, ganancias exorbitantes, refinados latrocinios (en el sector bancario e inmobiliario), propias de economías enfermas, de modo que en nuestro país el «libre mercado» no significaría más que liberar los demonios, llevando cada vez más al extremo la lamentable imagen que se hizo tradicional del país: una economía petrolera desarrollada por las trasnacionales de la que una mínima minoría político-económica se beneficiaba mientras la televisión se encargaba de dar lo que nadie tiene, sueños y belleza, y la policía y el ejército de reprimir (como ocurre hoy a la vista de todos en Chile, en Inglaterra, en España) la rabia de los hambrientos. El color popular y sangriento del recordado Caracazo hoy sobrevuela los alabados cielos del primer mundo y de las economías modélicas –sobre todo el Chile de Pinochet/Piñera) en las garras del FMI y las recetas neoliberales. Ya el autor recomendaba otro camino (¿la «tercera vía»?): «un modelo que concilie, que reúna los aspectos útiles del modelo neoliberal con los aspectos útiles de la economía planificada. Eso es posible y aconsejable» (20). Recordemos que hasta Chávez palabreó en su momento la doctrina Blair, hoy nos encontramos en una situación bien distinta, pues el momento actual reclama acciones macroeconómicas o a nivel de Estado (por ejemplo las estratégicas relaciones con China, Rusia, Irán, Brasil, además de medidas regionales como el SUCRE, el Banco del Sur y la que ahora comienza a sonar: la creación de un fondo de reservas latinoamericano promovido por Unasur) mientras que, aguas abajo, construimos una alternativa real al capitalismo pues, como bien lo dice István Mèszáros «solamente podremos hablar de socialismo cuando la gente tenga el control de su propia actividad y de la distribución de sus frutos para sus propios fines. Eso significa la autoactividad y el autoncontrol de la sociedad por parte de los ‘productores asociados’, como lo planteó Marx».[1]

Recuerda González que sólo fue a raíz del «golpe de Estado del 4 de febrero de 1992» que el sector privado «motu propio, sin ningún tipo de presión externa, decidió elevar los salarios de los trabajadores…» (18), medida de última hora que como ya sabemos no pudo detener la avalancha que llevó a Chávez al poder. Y el remedio a corto, mediano y largo plazo que propuso es el que hoy está dando resultado: «Incrementar la demanda efectiva» (35): «El aumento de salarios –decía, aun si viene con aumento en el precio de los bienes y servicios- traería como consecuencia inmediata el aumento del empleo y la producción» (39-40). En esta suerte de keynessiansimo la producción se puede ver incrementada «estimulada por la nueva capacidad de compra de la población» (59), medida que se debe acompañar de la «fijación de precios» (en vías como se sabe de instrumentación y atacada ferozmente por la oligarquía parasitaria, históricamente improductiva e importadora) efectiva sí sólo sí «se hace mediante el consenso del Estado y los agentes económicos privados» (59).

Y sigue nuestro autor exponiendo y explorando los escenarios para su idea, mismos que hoy podemos contemplar en pleno desarrollo:

El aumento del nivel de gastos en una economía subocupada puede generar al comienzo del proceso entrabamientos de diversa naturaleza. En algunas actividades productivas (y en algunas áreas geográficas) se pueden presentar situaciones de saturación de la capacidad de las plantas o déficit de mano de obra calificada, pero en la medida en que el proceso avance y se corrijan estos desequilibrios las dificultades deben ir disminuyendo.

El peligro mayor es que los entrabamientos se produzcan en actividades estratégicas que puedan afectar el resto de la cadena productiva, por ejemplo en el sector eléctrico, que es un insumo básico para el resto de las actividades de producción, a menos que el estado intervenga para evitarlo (40)

Ya sabemos entonces por qué para la oposición el sabotaje y el descalabro eléctrico es su sueño demencial y apátrida, acompañado del ataque continuado a las Empresas Básicas.

Con respecto a la moneda apuntaba la siguiente estrategia: a) revaluar la moneda (ya se hizo, como todos sabemos con la aparición del Bolívar Fuerte); b) establecer una paridad fija (que, como dijo anoche 18 de agosto en el debate en la Asamblea Nacional Aristóbulo Istúriz, «si no tenemos el control de cambio nos tumban»); y c) crear una nueva moneda con un «respaldo ampliado en divisas y en oro» (40), a cuyos primeros pasos asistimos hoy con la nacionalización del oro, lo cual según entiendo, se parece a lo que explicaba –sin llamar a esto nacionalización- el propio González: «adoptar una serie de medidas que obliguen a los productores nacionales de oro a vender la mayor parte de su producción a la autoridad monetaria» (47):

bastaría con que el Estado venezolano evitara la salida del oro, su fuga hacia otros países como ocurre actualmente, y que parte del oro explotado en Guayana fuera llevado obligatoriamente al Banco Central de Venezuela para ser convertido en reservas internacionales, para que las reservas de oro de Venezuela alcanzará niveles excepcionales. Esto, por supuesto, implica la formulación de una política para la conservación del oro y el aumento de las reservas internacionales, política que ningún gobierno en Venezuela ha querido adoptar de manera seria y eficiente (66).

…Justo es decirlo, hasta la llegada de este gobierno.

Ayer el triste «diputado» Julio Montoya «argumentaba» que la medida de repatriar el oro debía haberse hecho antes, ladino disparate que intenta obviar lo que González explica en su breve libro, que tales medidas responden a un proceso complejo y delicado toda vez que los factores extraeconómicos en Venezuela son sumamente explosivos, acostumbrados como están al robo, la especulación [«La causa fundamental de la inflación en Venezuela es la especulación» (115), decía enfático Pablo Rafael González], a los juegos inflacionarios, al acaparamiento, al sabotaje, al contrabando, etc., amén del registro de un déficit fiscal histórico toda vez que el mismo es producto del déficit del propio sector privado «ya que el Estado se ve obligado a complementar y a hacer la inversión que no hace el sector privado para mantener la actividad económica» (55-56).

Salvo algunas lagunas, rodeos, o escaramuzas propias de no hacer frente a ciertos contextos demasiado espinosos, como por ejemplo una oportuna referencia al Caracazo que faltó a la altura de las páginas 90-93; una curiosa reivindicación del gobierno de Juan Vicente Gómez porque «Ayudado por la nueva situación creada por la explotación petrolera a partir de 1917, durante su mandato se pagó la deuda externa que había dado origen a la invasión de Venezuela en diciembre de 1902» pasando por alto que precisamente durante ese gobierno «Fueron entregados cerca de treinta millones de hectáreas o, lo que es lo mismo, trescientos mil kilómetros cuadrados (…) una extensión equivalente a una tercera parte del territorio continental venezolano y a dos veces los territorios de Inglaterra y Holanda juntos» (Luciano Wexell Severo, 2010: 27-28)[2]; o la asunción de la clásica doctrina económica cuando afirma que «Al término de la Segunda Guerra Mundial los países reconocieron la necesidad de buscar una fórmula que asegurara la estabilidad de las monedas» (124) consenso que hoy seguramente acompaña la impresión inorgánica y demencial de dólares para alimentar el aparato industrial militar pentagonista, el desastre económico-social de Europa y Estados Unidos, el robo descarado de las reservas de Libia y parece que próximamente las de Siria, actos que hacen dudar –o al menos deben ponernos más que alertas- en torno a las medidas internas y externas que garanticen la llegada de nuestro oro; salvando pues, decía estos y de pronto otros detalles, este libro de Pablo Rafael González es una urgente referencia para asistir mejor apertrechados a los actuales acontecimientos. «Vale la pena analizar esta obra y su oportunidad», decía en el prólogo, escrito en diciembre de 2004, Domingo F. Maza Zavala.


[1] István Mèszáros, El desafío y la carga del tiempo histórico, Vadell Hermanos, Caracas, pp. 75-76

[2] Luciano Wexell Severo, 2010, Economía venezolana (1899-2008). La lucha por el petróleo y la emancipación, El Perro y La Rana, Caracas



domingo, 14 de agosto de 2011

Condenamos los ataques contra la libertad de expresión y las agresiones a periodistas y trabajadores de los medios

La ONG Periodistas por la Verdad y los colectivos Movimiento Fabricio Ojeda y el Movimiento para la Comunicación Liberadora, condenamos las agresiones de las que han sido víctimas medios comunitarios, periodistas y comunicadores alternativos ante la mirada cómplice del Colegio Nacional de Periodistas, cuyos directivos deslegitimados sólo salen en defensa de sus patrones, los dueños de los medios de comunicación privados, o de parcialidades partidistas apátridas.

A continuación, enumeramos algunas agresiones a colegas, medios comunitarios y el Sistema Nacional de Medios Públicos, que la directiva del CNP ha ignorado deliberadamente y lo cual condenamos ante la opinión pública.

1. Caracas, 17 de febrero de 2009: Agresión física contra el comunicador Jorge Amorín de Ávila TV y el camarógrafo de Venezolana de Televisión (VTV), Pedro Quezada, cuando ambos profesionales intentaron entrevistar al entonces alcalde de Maracaibo, Manuel Rosales, quien ordenó a sus escoltas una violenta arremetida contra estos trabajadores.

2. Maracaibo, 17 de marzo de 2009: Agresión física y psicológica contra Jorge Amorin de Ávila TV, frente a la Alcaldía de Maracaibo por parte de miembros del grupo de choque del partido Un Nuevo Tiempo conocido como los naranjeros, mientras el comunicador alternativo realizaba su trabajo.

3. 20 de marzo de 2009: Agresión verbal y física contra los corresponsales de Radio Nacional de Venezuela, María Eugenia Medina, Venezolana de Televisión, Lenín Rodríguez y los camarógrafos de VTV y VIVE, Alejandro Santiago eIlmer Godoy, por parte de funcionarios de la Gobernación del Estado Zulia y militantes del partido Un Nuevo Tiempo mientras cubrían una pauta informativa en el Hospital Hugo Parra León ubicado en el municipio Miranda de la Costa Oriental del Lago.

4. Maracaibo, 22 de marzo de 2009: Efectivos de la Policía Municipal de Maracaibo arremetieron contra el reportero gráfico Angelchi Corona del Diario Panorama y luego quisieron someter de forma violenta a los periodistas Jonathan Gélviz y Humberto Perozo, mientras cubrían un partido en el estadio José Encarnación “Pachencho” Romero.

5. Maracaibo, 20 de mayo de 2010: Agresión física contra el periodista Danilo Vergara, ejecutada por efectivos de la Policía Regional del Zulia por orden del gobernador de Zulia Pablo Pérez, mientras el profesional de la comunicación cubría un homenaje a un músico local en el Boulevard Santa Lucía.

6. Maracaibo, octubre de 2010: La Policía Municipal de Maracaibo agrede, somete, esposa y detiene al periodista Miguel Prieto, manteniéndolo incomunicado durante medio día, sólo por haberse identificado como reportero del Correo del Orinoco mientras los oficiales abusaban de su autoridad contra la humanidad de un chofer del transporte público, este fue otro caso ignorado por el CNP-Zulia.

7. Sierra Maestra, municipio San Francisco, 23 de junio de 2011: La colega periodistaMaría Luisa Martínez fallece en la Clínica Medisur, producto de ser “regateada” durante 8 horas por varias clínicas y presunta mala praxis médica al ser intervenida quirúrgicamente, mientras el CNP ni se manifestó ante la situación.

8. Maracaibo, 11 de julio de 2011: Ataque vandálico contra la emisora radial comunitaria Radioactiva 88.9 FM, el equipo de comunicadores que labora en la estación fue robado y amenazadopor un grupo comando que les dejó claro que no siguieran denunciando la mala gestión de la Alcaldía de Maracaibo.

9. Maracaibo, 24 de julio de 2011: Ataque a Canal Z, televisora comunitaria, por parte de varios hombres armados que acecharon a sus trabajadores durante 8 horas y a pesar de solicitar la presencia de la Policía Regional del Zulia y la Policía del Municipio Maracaibo,éstas nunca llegaron.

10. La Concepción, Municipio Jesús Enrique Lossada del estado Zulia, 29 de julio de 2011: Un grupo de encapuchados armados someten y agreden al comunicador alternativo Richard Fernández y le exigen que deje de denunciar el contrabando de gasolina en la región.

11. Maracaibo, 31 de julio de 2011: Vive TV Zulia fue víctima de un atentado a tiros, en el que resultó herido Gustavo Ceballos un oficial de la policía del municipio San Francisco y José Brito, un oficial de seguridad de la televisora, en este caso el CNP-Zulia organizó un show mediático a través de una rueda de prensa a destiempo, 24 horas después del ataque, y ya que su sede es una casa fantasma poco concurrida, aprovecharon la presencia masiva del pueblo que se hizo periodista en los espacios de Vive TV para desarrollar su escuálida obra de teatro informativa que duró menos de 10 minutos.

12. Maracaibo, 1 de agosto de 2011: Es secuestrado, robado y golpeado Carlos Sánchez, periodista de la emisora Fe y Alegría, en este caso la única manifestación del CNP-Zulia la hizo vía twitterLeonardo Pérez, secretario de Asuntos Profesionales, militante del partido Un Nuevo Tiempo y hermano del gobernador del estado Zulia Pablo Pérez.

13. Caracas, 3 de agosto de 2011: Es agredido Pedro Carvajalino, comunicador alternativo de Ávila TV, por integrantes de la MUD mientras cubría el aniversario del diario El Nacional.

14. Maracaibo, 8 de agosto de 2011: El comunicador y director de Pequiven 88.7 FM, Lenin Dávila, fue víctima de un ataque informático a sus cuentas bancarias, página web, correos electrónicos y twitter. El hacker que realizó esta acción vandálica expresó a través de las redes sociales que eso le pasó a Dávila por sus críticas diarias al gobernador zuliano, la alcaldesa marabina y al partido Un Nuevo Tiempo. El CNP nunca condenó este ataque.

15. Maracaibo, 10 de agosto de 2011: Funcionarios de la Policía Municipal de Maracaibo agredieron y obstaculizaron el trabajo a periodistas de diferentes medios de comunicación que cubrían la instalación del Consejo Local de Planificación Pública en la Alcaldía de Maracaibo.

Nos llama poderosamente la atención que la mayoría de las agresiones está dirigida a profesionales y medios que simpatizan con el proceso de cambio que se desarrolla en el país,liderado por el Presidente Hugo Chávez, lo que nos indica que el principal móvil de los atentados contra la libertad de expresión es el político.

El silencio cómplice y las poses hipócritas de los directivos de CNP, ante los ataques de los que han sido victima colegas, medios comunitarios y el Sistema Nacional de Medios Públicos, demuestra que están parcializados en el Zulia con el partido Un Nuevo Tiempo, donde militan, y con la gestión del gobernador Pablo Pérez de la cual forman parte, además de las relaciones familiares que condicionan el accionar de ambas instituciones, lo que no es para nada sano.

Exigimos al CNP-Zulia denuncie estos atropellos como gremio ante el Ministerio Público, ya que dichas abusos y violaciones a los derechos humanos atentaron contra la vida de estos colegas de la comunicación.

Retamos al CNP-Zulia a que ventile estas violaciones de derechos humanos ante la Corte Interamericana de los Derechos Humanos y que cumpla con lo que le exige el numeral 4 del artículo 5 de la Ley del Ejercicio del Periodismo que reza que debe “amparar los derechos de sus asociados” y a dejar sus aventuras político-partidistas.

Herbert Colina, Rafael Boscán, Lenin Tremont. Demás firmas en depósito.

jueves, 4 de agosto de 2011

Educación universitaria municipalizada forma al nuevo periodista revolucionario

Por
María Graciela Padrón de Michel
(Docente de la Universidad Bolivariana de Venezuela-Misión Sucre. MSc. Ciencias de la Comunicación. Premio Regional de Periodismo de Investigación (2007), Trujillo. CNP12.085. mgracielapm@hotmail.com)


(Tomado de Antorcha)

La Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV) y la Misión Sucre (MS) esta en su mes aniversario, cumplen 8 años de fundadas. Ambas nacieron para romper con el viejo esquema del sistema educativo universitario donde el cupo era difícil de obtenerlo y se mermaba cada día más la posibilidad de continuar un (a) bachiller con sus estudios de pregrado.


La MS es educación universitaria municipalizada, es decir, es hacer llegar la universidad a la comunidad y es el complemento de la UBV que nació para dar respuesta a las necesidades reales del país; la de formar nuevos profesionales con sentido humanista, de reconocimiento y responsabilidad, proyecto educativo impulsado por nuestro Presidente Constitucional Hugo Chávez Frías.

Junto con la UBV nació el Programa de Formación de Grado Comunicación Social (PFG CS) para formar nuevos y excelentes profesionales de la comunicación, impartido en todo el país a través de la municipalización haciendo posible que en los municipios Simón Rodríguez y Guanipa del estado Anzoátegui se esté formando la nueva generación del periodista revolucionario.

En estos ocho años de aniversario se hace necesario dar a conocer que esta formación se devela en los diferentes proyectos de investigación desarrollados por el PFG CS en varias comunidades de la zona, entre las que se destacan: Sur América, Nueva República, Parque Ferial, San José, San Francisco de Asis, Simón Bolívar 1, entre otras, en articulación con el poder popular a través de los consejos comunales como máxima expresión de la organización comunitaria.

En este sentido, la investigación social y la formación son dos componentes que se fusionan para lograr la integración comunidad-universidad con una visión de la comunicación y del periodismo que van más allá de un medio de comunicación tradicional de radio, prensa o televisión y que lleva como propósito consolidar desde lo comunitario y popular su propio medio de comunicación o expresión.

Para ilustrar con acciones lo que se está logrando en esta nueva concepción de la formación del periodista revolucionario es la integración de la universidad a la comunidades mediante los encuentros de saberes –lo que se conoce como la clase en un salón- en los distintos sectores populares de los municipios Simón Rodríguez y Guanipa, a su vez se ejecutan talleres de formación en el área comunicacional involucrando en su totalidad a los habitantes –niños, niñas y adultos-, asesoramiento para la conformación y adecuación de los Consejos Comunales, impulse, conformación y asesoramiento de los Comité de Medios Alternativos y Comunitarios, conformación de radios parlantes, medios impresos comunitarios, formación de voceros comunitarios, programas de radio, manuales de producción radial y locución..

De esta manera se capacita a los colectivos comunitarios, habitantes de los sectores donde se tiene incidencia mediante el PFG CS, haciendo posible que estos sectores tomen las riendas de dirigir, producir y escribir sus vivencias, su desarrollo endógeno, su avance y progreso. Estos sectores tejen su realidad en políticas sociales financiadas por el gobierno nacional a través de diferentes entes gubernamentales locales y regionales, que sustituye ranchos por casas, instala un módulo Barrio Adentro y consolida mercalitos.

Realidad que se internaliza en el seno universitario-comunitario para entender los procesos sociales de organización y comunicación, conocer, escribir y plasmar la historia de los sectores desde la voz de los fundadores, de quienes día a día luchan por un mejor bienestar en su comunidad. Sin duda, se devela la realidad en un proceso dialéctico como parte del reconocimiento que es invisibilizado por el modo de hacer periodismo en nuestro país –los noticieros por ejemplo tienen sus secciones y las fuentes específicas a cubrir por el periodista-

Este proceso dialéctico va acompañado también por el discernimiento de los diferentes facilitadores, asesores o docentes del PFG CS, asesores comunitarios, profesor enlace, coordinador de aldea; un trabajo en conjunto que para la fecha ya ha egresado ocho (08) Licenciados y Licenciadas en Comunicación Social, 12 Técnico Superior en Producción de Medios –salida intermedia del PFG CS, de la que se hablará en una próxima entrega-, a consolidado un Programa de Formación en Comunicación Social en los municipios Simón Rodríguez y Guanipa y que tiene cupo disponible para el nuevo período académico 2011- II a iniciarse el próximo mes de septiembre.

Son logros significativos en ocho años de fundados la UBV y la MS, considerando que la municipalización es la única vía posible para que llegue la universidad a los municipios y coadyuven otras universidades con sus programas de formación según las necesidades locales.


Formación de Grado Comunicación Social de la Universidad Bolivariana

María Padrón - Doc. UBV-Misión Sucre

El Programa de Formación de Grado Comunicación Social (PFG CS), es un programa de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV). Nació por iniciativa del Estado venezolano para construir una sociedad justa, libre e igualitaria, trae consigo significativos cambios en la formación del nuevo periodista revolucionario, fundamentado en los principios constitucionales venezolanos.

Esto se debe a que la UBV germinó como proyecto educativo para contravenir, según su Documento Rector (2003:3) a “…las pretensiones de homogenización, de verdad absoluta, de completitud del conocimiento, de eliminación de todo error, de voluntad universal y omniabarcante,…”

Por lo tanto la formación universitaria del comunicador social luego de vivir en Venezuela la actuación mediática durante el paro petrolero del año 2002, siendo los periodistas- de los diferentes medios de comunicación privado- los encargados de des-informar/comunicar sobre lo que acontecía, polarizaron el rol del comunicador social o periodista como comunicador de la verdad.

La manera de hacer periodismo desde los medios de comunicación privado cuando se viven profundos cambios políticos y sociales en el país justifica el Programa de Formación de Grado Comunicación Social porque “demanda enfoques innovadores tanto en el plano de los abordajes teóricos, epistémicos y metodológicos, como en la dimensión ética y el carácter de su función social” (pág. 93).

De esa manera la comunicación social en su sentido amplio, no solo es responsabilidad de los medios de comunicación social tradicional, sino que ahora en tiempos de revolución es responsabilidad de los habitantes de todos los sectores y extractos sociales, en especial de aquellos más desamparados desde el punto de vista del acceso a los servicios básicos pero que se organizan a la luz del poder popular para “vivir viviendo”.

Reconocer lo comunitario y lo local desde la formación del nuevo comunicador social revolucionario se lo plantea la UBV en la integración académica de 43 Unidades Curriculares (UC) a ser cursadas en cuatro trayectos, diez tramos o semestres (visitar www.ubv.gob.ve, revisar el link del PFG CS).

Cabe resaltar que este programa de formación otorga dos títulos universitarios, el primero: Técnico Superior Universitario en Producción de Medios; es cuando el triunfador a cursado y aprobado 25 UC –segundo trayecto, sexto tramo-, realiza las pasantías o prácticas profesionales en el área de su preferencia y defiende y aprueba la UC Proyecto II –proyecto académico comunitario-.

El segundo, es el título de Licenciado en Comunicación Social una vez que se aprueban las 18 UC restantes –cuarto trayecto, décimo tramo-, defendiendo y aprobando Proyecto IV –proyecto académico comunitario-. Esta distribución de los tramos en los trayectos se debe a que la malla curricular fue concebida para cursar el PFG CS en cinco años como modalidad nocturno municipalizada de la Misión Sucre (MS).

La municipalización universitaria es una práctica novedosa en el país y tiene su rigurosidad para la otorgación de los títulos universitarios propia de cualquier universidad pública o privada de Venezuela, ya que esta se rige por las directrices que emanan para la MS como lo son: todo bachiller debe presentar sus notas certificadas de séptimo grado a quinto año, fondo negro del título de bachiller (ambos autenticados por la zona educativa), fotocopia partida de nacimiento, fotocopia de la cédula de identidad, y fotografía tipo carnet.

Todos estos documentos son para preparar el expediente del triunfador el cual es enviado para la sede de la Universidad Bolivariana de Venezuela, al igual que las actas de notas de la UC cursadas por el triunfador, para así garantizar exitosamente su egreso como profesional de la República Bolivariana de Venezuela, una vez que cumple con todos los requisitos exigidos para tal fin.

Por lo tanto la MS se convierte en un eje articulador y administrador de los diferentes Programas de Formación de Grado de la Universidad Bolivariana de Venezuela en todo el país.

En estos tiempos donde la comunicación se convierte en objeto de estudio por ser una herramienta para la mediación política-social en promoción de los valores de un Estado democrático, social de Derecho y de Justicia -en plena vigencia del ejercicio de la libertad de expresión, la democracia y el pluralismo político- todo bachiller tiene la opción de profesionalizarse desde su lugar de residencia como comunicador social egresado del PFG CS de la UBV, a través de la MS.