“La Universidad Bolivariana, es motor, es vanguardia, es caballo, es lanza, es bandera, de un nuevo modelo educativo de liberación. Ustedes son actores fundamentales de esa vanguardia, siéntanse orgullosos mujeres y hombres”

Fragmentos del discurso del Presidente Hugo Chávez, Caracas, 08/11/2003, en el marco de la inauguración de la sede UBV Zulia.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Cuatro libros se presentan hoy en el PFG Comunicación Social

En la pasada Feria del Libro en su capítulo Zulia, realizada en el Lía Bermúdez, el camarada Ricardo Romero, editor del Correo del Orinoco cedió al PFG una cantidad de libros los cuales hoy, 27 de noviembre, serán presentados a la comunidad ubevista, repartidos al público asistente y en especial, donados a la biblioteca y al Centro de Documentación y Centro de Estudios, para que los interesados puedan acceder a los mismos.


Es importante resaltar que uno de los libros La imagen de Venezuela en España es el producto de la tesis doctoral de nuestra profesora Marianela Urdaneta García.

Otro es Patriotas del Petróleo, testimonios de la resistencia contra los golpistas petroleros; los Escritos anticolonialistas del Libertador, presentados por el poeta, maestro e historiador Gustavo Pereira y El Fascismo, de Juan Barreto, importante libro donde queda al desnudo el rostro oculto de la oposición venezolana.

Agradecemos la generosidad del Correo del Orinoco manifiesta a través de la solidaria gestión de Ricardo Romero. Con la actividad sólo servimos de puente para que finalmente lleguen estos libros a su legítimo destinatario, el pueblo lector.

LOS ESPERAMOS!!!

martes, 26 de noviembre de 2013

“Las universidades viven perdiendo su autonomía”

Universidad|Martes, 26 de noviembre de 2013
Diálogo con Horacio González a propósito del estado actual de la universidad pública

El sociólogo, profesor de la UBA y director de la Biblioteca Nacional, pasa revista a los grandes debates de la vida universitaria. El pasaje de la tradición humanista al modelo científico-técnico imperante. Una crítica profunda y esperanzada.

Por Facundo Martínez
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–Usted plantea que las universidades públicas están atravesando un período de revisión crítica. ¿Cómo encuentra particularmente a la UBA en ese contexto?

–Se ha dado la creación de una gran cantidad de universidades en conurbanos y ciudades del interior que proponen un panorama totalmente diferente de la historia de la universidad argentina de los siglos XIX y XX, que era un modelo de cuatro o cinco universidades fundamentales, en las que uno podía encontrar las carreras más importantes y una formación vinculada a la relación con el Estado. Había entonces un gran debate sobre las perspectivas del conocimiento entre las ciencias naturales y las ciencias de la cultura, que fue uno de los grandes motivos de la disputa filosófica de principios del siglo XX. Ahora existe un nuevo mapa, con universidades que acentúan especialidades regionales y un contacto más fluido con las intendencias. Estas universidades incorporan experiencias de estudios universitarios en las familias de los grandes conurbanos, lo cual es presentado como descentralización y también como ampliación de derechos.

–Y de temáticas porque, como usted dice, con estas universidades aparece también una gran cantidad de carreras nuevas...

–Y justamente por eso pienso que no es posible dejar de acompañar esta gran transformación. Muchas de estas universidades están, con mayor o menor fortuna, encontrando el punto justo de su relación con el territorio y el mundo social al que pertenecen, y al mismo tiempo intentando garantizar el imperativo clásico de la universidad, que es preservar el conocimiento universal. Este es un momento muy interesante que vive la universidad. En este sentido, la universidad napoleónica o humboldtiana, digamos las grandes universidades, han dejado terreno a otra universidad, con modelos pedagógicos y de profesionalización, vinculados con la revolución tecnológica, y vinculados con servicios sociales que trabajan alrededor de la hipótesis de igualación social.

–¿Por qué cree que, incluso en este contexto favorable, las universidades públicas no terminan de zanjar la discusión sobre el modelo tecnológico imperante y aquel basado en las humanidades?

–Yo hago un balance favorable de toda esta gran mutación universitaria que incluye, en muchos casos, el abandono de las formas tradicionales de las carreras y la opción de hacer una universidad por núcleos disciplinarios. El viejo problema de la departamentalización, por la que la Universidad de Buenos Aires luchó por tanto tiempo y el estudiantado también. En este sentido, el balance general que hago, siendo favorable, acompaña con cierto grado de dramatismo la decadencia de las humanidades. Esto supone un problema, el problema principal de no reconocer que hay un problema. Es decir que la expresión humanidades puede significar ya muy poco, o nada, y está relegada a una especie de departamento –no carente de prestigio– en donde se encierra a la filosofía y a las ciencias humanas. Nadie concibe una universidad sin filosofía, incluso en muchos lugares se la cultiva con gran empeño, pero se la convierte en una especialidad más. Así el nuevo rumbo de las universidades acompaña con más fidelidad la traza de la revolución científico-técnica o de la revolución comunicacional.

–¿No sería preocupante que este modelo de universidad desplazara el saber autodidacta que ha nutrido históricamente a las universidades argentinas?

–En esta transformación, ese modelo está en vías de extinción, aunque autodidactas siempre va a haber, por suerte. Pero lo que veo como más grave en esto que usted señala es la constitución de fósiles del lenguaje. Es cierto que la universidad nunca ha prometido un camino en este sentido, pero también es cierto que las maneras de enseñanza de la universidad tocan hoy todos los temas, incluso los conocimientos que han surgido como grandes críticas a la universidad. Todos los de la tradición libertaria, por ejemplo, o lo que fue la tradición de la epistemología foucaultiana. La universidad revela su atención hacia esos conocimientos que muchas veces nacen para criticarla, para intentar abandonar el grado de cristalización del lenguaje que tiene toda universidad. La universidad responde de una manera que hay que celebrar, porque incorpora esos conocimientos, pero por otro lado debemos preocuparnos frente a eso, puesto que lo que hace es, con un fuerte tono asimilacionista, dejar a los grandes conocimientos de la sociedad en una situación escalafonaria y sin su habilitación más transformadora.

–Una paradoja...

–Esa es la gran paradoja de la universidad, que tiene que contener sus formas de grados, de distinciones, de títulos y de lenguajes establecidos, a modo de reconocimiento, y eso supone un logro pero también pérdida. Y lo que se pierde es la posibilidad de lo que como utopía la universidad tiene en su seno: la idea de una universidad abierta, con conocimientos inesperados, una universidad que admita en sí misma la ruptura de sus tablas de la reglamentación del conocimiento.

–Teniendo en cuenta la tradición de las ideas argentinas, ¿no cree que ese debate debería estar siempre presente e incluso enriquecerse?

–La universidad no tiene respuesta frente a la gran cantidad de cursos profesionalizantes que se ofrecen. Hoy en la universidad cualquiera da un curso profesionalizante. Entonces este período es festejable sólo por el lado de que nunca hubo tanto estímulo en becas, por ejemplo. El Estado ha cambiado la vida de miles de personas, pero frente a eso sería sumamente necio no percibir la importancia que tiene la adquisición de los primeros grados de un lenguaje estandarizado, prefigurado.

–La expresión la tomo del universo de Gombrowicz: así la universidad queda un poco presa de su forma...

–Lo que se encuentra en la universidad es que aquel que tenía una poética iniciática vinculada a la adquisición de saberes de una ética muy relevante, lo que ve es el acordonamiento y la estandarización de esos lenguajes y la idea de que éstos aparecen en sí mismos reglados por una clase profesoral que, en muchos casos, no parece preguntarse por el origen de la lengua que habla. Y reglados también por el modo en que se estructura la noción de examen. Nunca hubo una revolución universitaria que no revolucionara la forma del examen. Eso está presente en la reforma universitaria argentina. El examen es el momento más delicado de la universidad, porque ahí se establece una asimetría que hay que justificar con mucha delicadeza, porque es una asimetría que la universidad tiene en su propio reglamento. Con esa asimetría yo estoy de acuerdo, porque de lo contrario creo que no existiría un legado entre tradiciones. Pero al mismo tiempo esa asimetría, si está mal pensada o es mal aplicada, genera una petrificación del terreno universitario. Lo que no puede pasar es que haya una cantidad apabullante de profesores que sepan menos que los alumnos. La universidad tiene que replantearse el modo en que se establece el lugar donde hay otros saberes anteriores a ella, muy valiosos, muchas veces de origen popular o vinculados a sabidurías milenarias. Estructuras de conocimiento que la universidad debería desplegar sobre la base de que encierran tesoros secretos para las personas, y que muchas veces las viene a sustituir bruscamente con el canon científico-técnico, con la teoría de la información, que es el nuevo tópico al que la universidad está dedicada en cualquiera de sus carreras. Es decir, todo encierra una información, desde una operación quirúrgica a la encuadernación de un libro, y al ser todo parte de la teoría de la información, lo que se pierde es esa identidad infinitamente plural del lenguaje que impide toda homogeneización. La estructura universitaria y la política universitaria van hacia la homogeneización. No se le puede exigir a la universidad que no haga ciencia, pero la universidad debería responder: “Lo haremos sin cientificismo”. Y esa respuesta siempre le cuesta.

–En sus más de 40 años en la universidad usted ha percutido de diferentes maneras en esta cuestión, ¿cómo ve, en perspectiva, esta batalla?

–Primero, tratando de recordar a los grandes profesores de formación humanística que ya no existen, como José Luis Romero o Mercado Vera; también recordando a los profesores militantes como Roberto Carri, que intentaron lo contrario, es decir, sin abandonar la erudición supusieron que el contacto entre historia y política era más estrecho que lo que la historia argentina iba a demostrar. Y, después, recordando también la carrera de los autodidactas, como Hernández Arregui, que no fue exactamente un autodidacta –fue discípulo de Rodolfo Mondolfo– y sin embargo parecía ser un autodidacta porque tenía un fuerte rechazo por todo lo que era la universidad. Todos esos ejemplos son válidos, y son válidos en el campo de la escritura, del ensayo. Hoy, en la época de los grandes sistemas de financiamiento de la universidad, donde están grandes corporaciones financieras –algo que por suerte no ocurre tanto aquí, como en otros países–, la universidad tiene un criterio de autonomía universitaria que sirve para su lógica política interna, pero que resulta un simpático recuerdo estamental. Desde el desarrollismo en adelante no se cuestionaron esos valores de autonomía, pero se desviaron un poco de ella al vincular a la universidad con la producción, con el campo científico que efectivamente actúa en la producción a gran escala. Esta situación cambia la universidad y al mismo tiempo la obliga a extremar sus recursos filosóficos, porque participar de la discusión sobre patentes de medicamentos o sobre los estilos de gestión del Estado la coloca en un lugar de autonomía sin autonomía. Las universidades son entidades autónomas que viven perdiendo su autonomía. La tienen en su carta magna y al mismo tiempo la pierden en la lógica de las fuerzas productivas. Eso es un motivo de reflexión para el movimiento estudiantil, que es la fuerza social más activa.

–¿Sin esa autonomía se pierde el pensamiento crítico?

–La autonomía de la universidad es moral e intelectual. Y eso tiene que repercutir de inmediato en su condición científico-técnica. No se puede pensar una universidad desprendida de exigencias sociales y al mismo tiempo estas exigencias sociales no se cumplirían si la universidad no tuviera una suerte de ley propia del conocimiento, que es el drama de la reforma universitaria de la Argentina, del propio Deodoro Roca. “Toda ciudad es universitaria”, decía, y al mismo tiempo quería dedicarla a que cumpliera tareas sociales e incluso de liberación nacional, sobre todo en sus últimos tiempos. En ese sentido, la universidad es el drama del conocimiento. Cuando lo instituye, está lejos, y continuamente lo tiene sin percibirlo. La actitud para mí más profunda de estar en la universidad es no estar contra la universidad pero sí ser capaz de asumir ese lugar. Hay que ser capaz de estar en contra de la universidad para poder vivir una vida universitaria realmente autónoma.

–¿Qué es lo que ha podido hacer al respecto?

–Recuerdo con nostalgia la campaña para llevar al rectorado a León Rozitchner, que era una candidatura utópica, pero que tenía como sustento la idea de un nuevo replanteo entre las ciencias de las humanidades y las ciencias de las ingenierías. En el estudio de lo que es la universidad como reproducción de cierta desigualdad interna fracasó hasta el propio Pierre Bourdieu. No puede haber una universidad que nos asocie a los certificados.

–Justamente, esa universidad de los certificados es un poco más mezquina que la de las ideas universales.

–A partir de los ’60 aparece con mucha fuerza la noción del investigador universitario. La investigación comienza a ser pautada, regulada, incentivada, y todo eso fue aceptado incluso por las fuerzas de izquierda, que creo yo tienen un responsabilidad grande en el sentido de que todo el programa cientificista dominante fue aceptado como parte de una gran modernización. Eso de algún modo explica el abandono de los estudios clásicos y el debilitamiento de las humanidades.

–¿No siente que los alumnos se resisten a este modelo?

–Si usted está dando una clase sobre Nietzsche y el alumno le pregunta si esto entra en el parcial, ahí se está poniendo al conocimiento en una hondonada pronunciada. La vigencia de muchos profesores es algo relacionado sólo a poder responder esa pregunta, y al mismo tiempo esa pregunta es desoladora.

–¿Cuál es entonces el lugar de esa resistencia?

–El lacanismo fue un modelo de resistencia, el foucaultismo también. La universidad ha demostrado –casi como el peronismo– que pudo absorber todos los modelos de resistencia. Y luego habló con la voz de esos modelos de resistencia, pero ya pasados por la gran maquinaria. Entonces deja como posibilidad el abandono individual de la universidad. Y si uno ve la política universitaria, es también algo desolador. Repite, y a veces peor, la política nacional. Ahora, no pretendo que se enseñe filosofía en los patios griegos, pero algo de patio griego tendrían que tener las universidades. Algún tipo de profesor de ese tipo, o un conjunto de profesores de este tipo deberían subsistir dentro de la universidad.

–Eso retomaría la idea de que el lugar adecuado para criticar a la universidad es la universidad...

–Así fue como empezaron las grandes filosofías. La universidad muchas veces confunde su integración con lo social con el hecho de convertirse en dependencias administrativas de cierto conocimiento. En ese sentido, me siento un poco desalentado del estado de la universidad actual. Lo que ha triunfado en el mundo es el modelo de cita, de universidad anglosajona, y es muy difícil encontrar una tesis sobre Echeverría como la que hizo Halperin Donghi.

–En su carrera usted renunció al universo de los institutos y las becas, ¿por qué lo hizo?

–En mi caso fue una militancia. Pero jamás desaprobaría tener una beca ni le recomendaría a nadie que rechace una. En las formas actuales del estudio se supone que uno debe tener tiempo académico. Yo lo que supuse era que la universidad estaba en el medio de la ciudad humana. Uno estudiaba donde podía, agarrado de la manija del subterráneo A. La idea viene de Borges, que leyó la Divina Comedia en el tranvía.

–La tendencia a la formación de eruditos fue despreciada ya por Heráclito hace 2500 años, cuando le criticaba la polimatía a Hesíodo y a Pitágoras, crítica que también retomó a su modo Nietzsche en su Ecce Homo...

–Hay que ver si hay que ser erudito. Y en el caso de que uno lo sea, también debiera disimularlo mucho. Hay que ser un erudito secreto y hablar en secreto de todos los idiomas. Cuando escucho muchas clases lo que veo permanentemente es la actitud enfatizadora de los docentes. La pedagogía es una recarga que se nota en los estilos de enseñanza universitaria. Yo preferiría que la enseñanza sea a-pedagógica, es decir, que lo que hay de pedagogía no se note. Una suerte de enseñanza del profesor distraído, lo que no significa que de ahí no salga un gran erudición o un gran conocimiento, o un estudio profundo sobre Hobbes.

–¿Es decir que se ponga más énfasis en el contenido que en las formas?

–Sí, pero no quisiera ponerlo en términos de un romanticismo antiguo. Me parece que todo esto habría que probarlo en una sociedad en la que reina una única teoría, que es la llamada sociedad del conocimiento o teoría de la información. Siempre hay una teoría que ilusoriamente se hace cargo de todas las demás. Desde las ciencias sociales hasta la vieja física cuántica. Por eso me parece que hoy una tarea importantísima es ver más de cerca lo que quiere decir eso de teoría de la información. Porque eso supone formas y relaciones entre gobiernos. Supone redes sociales, espionajes, ley de medios.

–¿Siente la necesidad de seguir en la universidad a pesar de su edad, que está al límite de la jubilatoria?

–La verdad es que no. Aunque sí me imagino dando clases, quizá desde otro lugar. Pero eso es algo que todavía no tengo pensado, y eso que según parece falta poco.

–¿Habrá que aceptar entonces que en la universidad se apague cierta luz, que incluso ha dejado huellas?

–(Risas.) Lo que me parece es que tiene que resurgir el uso de la palabra asociativa. Una buena clase es un buen capítulo de una investigación. El modelo de la Universidad de Buenos Aires no puede ser este que tenemos. Lo digo por el modo en que el conocimiento se convierte en una estructura de gestión más. Incluso la responsabilidad de la izquierda es mucha, ya que ha tenido un peso electoral mayor, en el modo en el que la sociología y las humanidades fueron anexadas al programa científico-técnico sin más. Ahora, para achicar esta brecha tendría que darse nuevamente una corriente intelectual muy fuerte.

–Por último, ¿cómo ve la situación política actual respecto de la elección del rector de la UBA?

–Nada de esto, para mí, es apasionante.

domingo, 24 de noviembre de 2013

INAUGURACIÓN DEL PESEBRE DEL PFG EN COMUNICACIÓN SOCIAL DE LA UBV, SEDE ZULIA




Nota al libro Venezuela 1989-1993: crisis política y crisis de legitimidad

Imagen José Javier León

Con una redacción lúcida y vertiginosa transcurre este para mí importante libro de la socióloga cumanense Nellys Ramírez Díaz, publicado por El Perro y La Rana en 2012. Recoge el mismo un estudio hecho –así se percibe- al calor de los acontecimientos, con materiales provenientes de periódicos y revistas tocados de inmediatez y estupor. Las citas nos llevan a los de mi generación y mayores claro está, a hechos recientes pero que la precipitación de hechos actuales hicieron que quedaran atrás, de pronto opacos. El libro los trae de nuevo hasta nosotros, nos los re-presenta, los pone de nuevo sobre el tapete, revivificados. Lo que Nellys explica nos explica: el ayer que recoloca en su justa dimensión, sitúa el hoy en un punto cimero y álgido. Recomiendo, pues, su lectura.
En el libro podemos hacer seguimiento a la seguidilla de eventos que explican, por ejemplo, la caída del bipartidismo y la emergencia de Chávez. Pero también, y fundamentalmente, cómo ciertos y específicos actores de entonces no pudieron hacerse con el poder, los mismos que hoy continúan no sólo al acecho sino en un proceso continuado de deslegitimación. En efecto, se comprende cómo el «partido» protofascista «Primero Justicia» era el llamado por la lógica del capital a asumir el control «político» del país, revela los factores que impidieron que ello ocurriera y al contrario cómo se abren las compuertas para este otro muy distinto presente.
Compartimos con Nellys que a la crisis política y de legitimidad corresponde dialécticamente un «proceso de politización y de elevación de la conciencia política en la población» (p. 16). Y la acompañamos también cuando explica la Formación Social Venezolana en tanto que dependiente del mercado capitalista mundial. Conciencia y politización por un lado y dependencia endémica al capitalismo neoliberal en su expresión fondomonetarista colisionaron precisamente en febrero de 1989 y la expresión del surgimiento de la nueva hegemonía se haría presente en debates, discursos, actores, procesos electorales, rebeliones y golpes.
En días recientes, cuando el presidente Maduro introdujo la solicitud de una ley habilitante para legislar de manera extraordinaria en la guerra contra la corrupción, planteó de manera meridiana el meollo de la pugna de los bloques de poder: el control de la renta petrolera.
Ese, decía
Es el centro de la batalla, no nos llamemos a engaños, es el centro de la batalla nacional, hoy por hoy la burguesía sigue buscando de diversas formas mantener el control de la renta petrolera, si a nuestra parásita e importadora burguesía criolla le sigue correspondiendo alrededor del 70% del producto interno bruto, quiere decir que la dinámica económica todavía está lejos del socialismo, muy lejos compañeros, camaradas, compatriotas, pueblo que nos escucha, no en vano la burguesía se dedica fundamentalmente al comercio ello le permite la más rápida y fluida captación de la renta petrolera y por allí se desangra el país, el cadivismo, la Venezuela potencia que soñara, trabajara y proyectara nuestro comandante es radicalmente antagónica con la expansión del consumismo en función de los intereses de la burguesía parasitaria, toquemos allí los puntos medulares de la acción revolucionaria que nos toca esta década y las décadas que están por venir para completar el ciclo de consolidación de la independencia por la vía de la construcción de un socialismo verdaderamente que logre el desarrollo económico queridos camaradas.[1]
En la IV República, dice Nellys Ramírez, «a través de la promesa populista de distribución de la renta se canalizaba la aceptación de las masas hacia ese patrón de acumulación específico, en el que el sistema partidista canalizaba el consenso, para asegurar la legitimación de un modelo de democracia representativa que estructuralmente tenía sus bases en dicho modelo de acumulación» (p. 29).
La crisis capitalista mundial hará que este modelo de distribución no pueda seguir sosteniéndose de modo que los partidos y sus promesas de bienestar quedarían definitivamente insatisfechas, a lo que sobrevendrían exigencias de la población cada vez más violentas seguidas de creciente represión que culminarían en nuestro caso, con el sangriento hito del Caracazo.
Descubre Nellys (citando a Rodríguez Rojas, El Globo, 9-03-03:24) que un nuevo patrón de acumulación estaba naciendo prohijado por el «libre juego del mercado» (eufemismo mediante) «representado por un trinomio de intereses como lo son el capital internacional en alianza a una burguesía y una clase política ‘trasnacionalizada’» (p. 37)
Había llegado la hora de que la burguesía desembozada y sin los arrabiates de los partidos políticos de base social popular tomara el poder, se hiciera de la renta petrolera y se dedicara a jugar a la bolsa y a consolidar al interior del país un Estado policial de Tolerancia Cero. Había pues, sonado la hora del fascismo y de fundar un partido que sirviera de mampara electoral para cubrir los rasgos más criminales de la plutocracia antipolítica.
Eran precisos ajustes neoliberales, shocks, y por supuesto represión. Pero el capital y su decurso no contaron con el surgimiento de un militar díscolo, bolivariano, extraño y antípoda a la Escuela de las Américas y al Consenso de Washington. El 4 de febrero de 1992 sería el primer golpe militar fuera de la esfera de la CIA, el Pentágono y la Embajada Norteamericana, es decir, contra las políticas neoliberales en la región.
Ese primer y contundente golpe a las bases del modelo de acumulación de las élites iba a despejar el camino para que llegara al poder Hugo Chávez en 1998, no sin antes impedir –además- que se pudiera concretar un golpe de ultraderecha necesario para –terrorismo mediante- aplicar las medidas neoliberales urgentes para que el patrón de acumulación siguiera su curso. Este golpe no ocurrió, la preparación subterránea de la rebelión militar bolivariana abortó el nacimiento de un gorila y finalmente Caldera –literalmente momificado en el acto de representar el último vestigio de la partidocracia y cabeza de lo que sobrevivió: «el chiripero»- con un falso discurso social intentó avanzar, pero ya sin fuerzas en la aplicación del «paquete» pendiente.
Sin embargo, la última y desesperada expresión de los partidos en las elecciones de 1998 no pudo ya evitar el triunfo de Chávez y, en vez de las medidas macroeconómicas del FMI y la tesis del Estado Mínimo se impuso el renacimiento de la política y del Poder Constituyente.
Pero en apenas dos años, las fuerzas de la burguesía reagrupadas y reimpulsadas se lanzaron contra el todavía incipiente proyecto de gobierno bolivariano avivado por el enérgico presidente Chávez, que ya para entonces había dado un viraje a la geopolítica petrolera y reagrupado a los exportadores de crudo. Se lanzaron con todas sus fuerzas pero apareció lo insólito, regurgitó la historia acumulada y el golpe fascista fue barrido en 47 horas.
Diez años más tardaron en recomponerse los mismos actores, la burguesía (ya en los 90 capitaneada por el hambriento grupo Polar devenido – según Domingo A. Rangel «casi entidad trasnacional», p. 207) y el capital internacional. Hoy asistimos a un nuevo avatar de la misma corriente histórica que el libro de Nellys nos ayuda a comprender y a visualizar, al tiempo que nos aclara cómo es que en medio de la violencia que han pretendido sembrar los sectores fascistas se mantiene la paz que nos permite avanzar en la construcción del socialismo.
Tenía razón Chávez: él y su proyecto son la garantía de la paz. La imposición del modelo de acumulación de la derecha fascista conlleva violencia y represión. Su plan, único, siempre ha sido: «privatización de PDVSA, confiscación de prestaciones sociales, apertura total al capitalismo foráneo, mercado sin límites, purga de medio millón de empleados públicos (hoy serían muchísimos más…)» (Mieres, F., el Globo 28-10-93:29, citado por Nellys Ramírez). El pueblo venezolano, hoy más hijo de Chávez que nunca, formado y forjado al calor de estos años, no permitirá sin resistir hasta las últimas consecuencias la imposición del eterno «paquetazo».
Y hoy el pueblo no es el mismo del 89, del 92, del 98, del 2002. Hoy el pueblo está mucho más maduro, y la expresión cotidiana de su guerra contra el fascismo y el capital es ejemplo para el mundo.


[1] Solicitud de poderes habilitantes para batalla a fondo por una nueva ética política, en http://www.avn.info.ve/contenido/solicitud-poderes-habilitantes-para-batalla-fondo-una-nueva-%C3%A9tica-pol%C3%ADtica

martes, 5 de noviembre de 2013

¿Cómo lograr incidencia en la opinión pública


REPETICIEROS

¿Cómo lograr incidencia en la opinión pública?

Publicado el 04/11/2013

¿Cómo llenamos nuestros informativos? Leemos las noticias de los periódicos nacionales (que, generalmente, responden a intereses de grandes empresarios). Recibimos cables de agencias internacionales (que, más generalmente, responden a intereses de los países hegemónicos). Bajamos titulares desde el internet. Sacamos al aire declaraciones de autoridades que grabamos en ruedas de prensa convocadas por ellos. Y listo.

Es decir, repetimos las noticias que otros elaboran. No somos fuente informativa para otros medios de comunicación. Nadie nos cita diciendo “según datos recibidos de la Radio XXX”... Y esto ocurre no solamente con nuestra radio comunitaria, sino también con redes alternativas que podrían poner temas nuevos y candentes en la agenda pública.

¿Queremos tener incidencia en la sociedad y en la opinión pública? Pues hay que romper esa dependencia informativa y convertirnos en fuente.

¿Cómo lograr esto? Aquí van algunos tips.

1- Invertir en periodismo de investigación
Podemos dedicar, al menos, una persona del equipo de prensa a hacer esta clase de periodismo. A dar seguimiento a denuncias recibidas. A husmear en situaciones sospechosas de corrupción. A averiguar violaciones contra los derechos humanos. En este trabajo de investigación nos ayudarán mucho corresponsales, asesores y confidentes. Naturalmente, todo hecho con las debidas precauciones para no suicidar a la emisora.

2- Publicar los resultados
Las informaciones obtenidas a través de un serio periodismo de investigación las traduciremos en reportajes que sacaremos al aire en nuestra programación. También las podemos dar a conocer a través de ruedas de prensa convocadas por nosotros o de boletines que enviamos a otros medios de comunicación. No basta poner los huevos, hay que cacarearlos.

3- Trabajar en red
Coordinemos con emisoras o medios amigos que tengan sensibilidad social. Con ellos, organizaremos investigaciones sobre los daños de la minería a cielo abierto. O sobre la trata de mujeres. O sobre los sobornos que recibe la policía de tránsito. O sobre la burocracia en la alcaldía. O sobre temas tan ocultados como el incesto. Sobre cualquier situación grave que esté afectando a la ciudadanía. Esto supone que nuestra radio esté dispuesta a meterse en líos. Que tengamos un compromiso político con nuestra audiencia.

Así, poco a poco, nos irán citando otros medios y nos iremos convirtiendo en fuente informativa. Tendremos noticieros y no “repeticieros”.


Imagen cortesía de: http://www.clker.com/


Una producción de RADIALISTAS APASIONADAS Y APASIONADOS / www.radialistas.net

No necesitas autorización para bajar los radioclips y difundirlos.
Todos los derechos están compartidos pero agradecemos citar la fuente.

domingo, 3 de noviembre de 2013

Bendición Abuela (Video producido en el CCPA Country Sur)



El corto documental Bendición Abuela redefine la tercera edad a partir de la experiencia de un grupo de abuelas que participan en un colectivo comunitario de actividad física y recreación. Las abuelas son un ejemplo fantástico de organización comunitaria para el cumplimiento de objetivos comunes. En este caso, mejorar su autoestima y su salud. Una abuela contó al equipo de producción: "¿qué íbamos nosotras a imaginarnos que en nuestra vida íbamos a hablar frente a una cámara?"

CCPA Country Sur. Maracaibo, 2013

miércoles, 30 de octubre de 2013

Ganó la democracia

Mié 30.10.2013 BUE 20°C
(APROBACIÓN DE LA LEY DE MEDIOS EN ARGENTINA)

Por Washington Uranga /Página 12   30.10.2013

Al final de cuentas, lo dijo la Corte, no era una cuestión de libertad de expresión sino de plata. De la lectura del fallo –la que puede hacer este periodista no avezado en cuestiones legales y a la espera de que los expertos digan lo propio– lo que se desprende es que la resistencia del Grupo Clarín en acatar la ley no es justamente para proteger la libertad de expresión, sino para defender sus intereses económicos parapetándose en un relato (... precisamente ese concepto tan usado en sus medios y por sus voceros periodísticos) mediático y legal. “La información no es una mercancía”, sostiene en su fallo el juez Zaffaroni, quien también calificó de “suicidio cultural” la eventualidad de que el Estado no ejerza la potestad de establecer límites a la acción de los grupos privados en el campo de la comunicación. Y eso es precisamente lo que Clarín no acepta. Para el grupo que ostenta la “posición dominante” del mercado audiovisual la libertad de expresión sólo se puede garantizar con poder económico. Lo dijeron sus abogados en la audiencia pública y lo refutó la Corte ahora en el fallo.
Por esta vez, al menos, la sensatez que debería ser siempre la base de la Justicia, les ganó a los lobbies, a las presiones y al poder económico. Nadie está pensando, sin embargo, que es la última batalla. El Grupo Clarín ya advirtió en su comunicado que “continuará defendiendo judicialmente cada una de sus licencias vigentes y legítimamente adquiridas”. Nadie piensa que se van a dar por vencidos... apenas por un fallo de la Corte Suprema. A pesar de ello el relato permanece intacto: el grupo dice que “se encuentra ajustado a derecho y que respeta las decisiones judiciales”. Y, con la misma impunidad, vuelve a presentarse como abanderado de la “independencia periodística”, la “libertad de expresión” y la “democracia”. Es el relato.
Ganó la democracia. Y no es una frase hecha. Porque la LSCA no es sólo una victoria del gobierno que encabeza Cristina Fernández, sino un logro de toda la sociedad argentina que sigue creyendo en la posibilidad de más derechos, de más justicia y de más libertad. El fallo de la Corte Suprema echa por tierra de manera categórica todos los argumentos del Grupo Clarín. Esto dicho a pesar de las disidencias parciales de la minoría y de la oposición cerrada del juez Fayt.
Ganó también la política. Porque la LSCA –probablemente la norma más debatida en muchos años– ha sido el resultado de la construcción política conjunta del Gobierno y de muchos sectores encabezados por la Coalición por una Comunicación Democrática, pero representando a un amplio espectro de la política, de la cultura, de la sociedad, de los derechos humanos. La LSCA es una ley de la democracia y para actuar como pilar de la democracia. Perdieron las corporaciones y los poderes fácticos.
El fallo de la Corte tiene además valor más allá de las fronteras. Es importante para muchos países de América latina que, enfrentados a luchas similares, tenían sus ojos puestos en esta contienda. También por eso Clarín movilizó en forma permanente sus influencias en la SIP y en la AIR pidiendo auxilio a sus aliados regionales. Y recurrirá ahora a los organismos internacionales. Pero está claro que el fallo, que se celebró anoche ante el Congreso, se festeja hoy de la misma manera en otros lugares del continente.
¿Cambiará todo inmediatamente? Seguramente no. Porque habrá nuevas chicanas, dificultades, trabas administrativas y judiciales para impedir la aplicación plena de la ley. Pero se ha sorteado un gran obstáculo. Queda ahora una inmensa tarea. En principio para el Gobierno: aplicar la ley en su integralidad y en su totalidad. Tomando en cuenta también los principios señalados por la Corte en materia de subsidios y de publicidad oficial, de medios públicos y sobre la independencia de la autoridad de aplicación. Hacerlo será la única demostración patente de que todo no ha quedado reducido apenas a una disputa con el Grupo Clarín, sino que existe una voluntad legítima, que se traduce en decisiones operativas y de gestión, de convertir esta norma legal en la base de más democracia. En este sentido la pelota ahora está puesta en la cancha del Gobierno. El camino –por lo menos en gran medida– está despejado.

Pero la nueva situación no deja tampoco al margen a las organizaciones, los grupos, los movimientos, las facultades de comunicación, docentes, estudiantes, intelectuales y tantas personas que hicieron de su militancia en favor de la ley y de su puesta en vigencia una consigna permanente. Ese espacio que se abrió y que bien podría denominarse de ciudadanía comunicacional, tiene que continuar vigente, activo y creciendo, para convertirse –al margen de cualquier vicisitud– en legítimo garante del ejercicio efectivo del derecho a la comunicación. Porque como en tantos otros espacios, más allá de la batalla ganada, esto recién empieza.

martes, 29 de octubre de 2013

PEREZ PIRELA: El próximo año cristalizamos el sueño de una nueva sede para la bolivariana

En su visita a la UBV Zulia





Prensa UBV eje geopolítico regional "Cacique Mara"
Texto: Wilmer Medina González
Fotos: José Alberto Herrera y Víctor Albarrán

 "El próximo alcalde de Maracaibo, si tiene que hablar con Dios o con el diablo lo va a hacer para cristalizar el gran sueño de la bolivariana, que es tener una nueva sede en el perímetro de la ciudad". La afirmación la hizo el candidato a alcalde por el Gran Polo Patriótico, Miguel Ángel Pérez Pírela en la visita que dispensara éste lunes a la sede de la Universidad Bolivariana de Venezuela ubicada en el Sector La Retirada de Maracaibo.

En su intervención, en un acto lleno de colorido, música y fuerza universitaria, el aspirante a dirigir la ciudad a partir del 8 de diciembre prometió que trabajará de la mano del gobernador Francisco Arías Cárdenas y el presidente Nicolás Maduro para que la muchas veces prometida sede sea una realidad.

El candidato igualmente se refirió a su compromiso para apoyar la Gran Misión Vivienda Venezuela que entrega casas a los más necesitados, al tiempo que reconoció la responsabilidad que tendrá con el problema de la basura, el mal estado de las vías y el grave problema del transporte.

"Nuestra campaña está inspirada en Chávez, por eso sumamos para tener los votos y ganar la alcaldía de Maracaibo y desde allí impulsar el desarrollo de la ciudad. Ya está bueno que el transporte de la ciudad se siga moviendo en unas chatarras de donde nos bajamos oliendo a 91 y 95 y con los pantalones rebanados", acotó.

Pérez Pírela también se refirió al incidente que se presentó en la bajada de la virgen al deplorar la actitud asumida por "tarifados" de la alcaldía que irrespetaron a la Santa Patrona del Zulia.

martes, 22 de octubre de 2013

Entrevista a Richard Stallman (En RADIALISTAS.ORG)



RICHARD STALLMAN
Tuvimos la oportunidad de conversar con el “padre” del Software Libre. Te compartimos los audios de la entrevista.

(Tomado de http://www.radialistas.net/clip.phpid=1400493)

A Richard Stallman se le ha bautizado como el “padre del Software Libre”. Un padre con muchos hijos, ya que cada día más y más personas se unen a esa corriente que impulsa el uso de tecnologías libres y la circulación de contenidos de forma abierta.

Stallman siempre insiste en recordar que los motivos para usar Software Libre no son principalmente técnicos, sino políticos. Sólo podemos construir sociedades libres, usando tecnología libre, más en estos tiempos donde casi todo está mediado por Internet, computadoras y software.

Hace unos días tuvimos la oportunidad de conversar con Stallman. Él se encuentra en Ecuador para dictar unas conferencias y talleres. Aprovechamos para repasar el impacto que tiene el Software libre en América Latina y los desafíos que aún enfrenta.

También quisimos saber su opinión sobre una nueva iniciativa llamada FLOK Society, de la que Radialistas es parte, que pretende hacer propuestas para la construcción de políticas abiertas y libres tanto en Ecuador como en América Latina.

Adjuntamos las respuestas separadas en audio en formato .ogg y sin necesidad de ejecutar Javascript para bajarlas, tal como exigió Stallman. Y en texto van las preguntas que le realizamos para que puedas usar la entrevista como mejor quieras. El tipo de licencia que usamos normalmente en Radialistas no aplica para este audio ya que Richard prefirió que usáramos una Creative Commons Reconocimiento – SinObraDerivada (by-nd):


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El 16 de Octubre, miembros de FLOK Society junto a Radialistas Apasionadas y Apasionados se sentaron a conversar con Richard Stallman en Quito. Las siglas "FLOK" significan "Free Libre Open Knowledge", que se traduce como conocimiento libre y abierto.

FLOK está coordinando en Quito un proceso de investigación para convertir al Ecuador en una sociedad de conocimiento libre.

Como todo movimiento para la libertad del conocimiento, FLOK le debe mucho a la herencia del pensamiento de Richard Stallman, el creador del software libre. Por eso, le quisimos preguntar su opinión acerca de nuestro proyecto.

- ¿Que piensas de nuestra actividad como FLOK? A qué aspectos del proyecto debemos ponerle atención especial?

- ¿Cómo crees que este plan podría apoyar la libertad en un Estado?

- En Venezuela, Bolivia o Ecuador, existen decretos o leyes que obligan a las administraciones públicas a usar Software Libre. Tú conoces estos países y muchos otros en América Latina. ¿Cuánto se ha avanzado en la aplicación de estas políticas que promueven el uso de Software Libre?

- Aparte de exigir la migración, ¿crees que hay otras acciones necesarias que los gobiernos deberían tomar respecto al Software Libre?

- En 1997 escribiste el futurista texto “Derecho a Leer” donde relatabas las restricciones que sufrían Dan y Lissa y todos los que vivirán en 2047 para acceder a la cultura, a la lectura o para ejecutar un software libre.
¿Qué tan cerca o lejos estamos de que eso nos suceda?

- ¿Por qué otras prioridades, además del acceso a la cultura y al Software Libre, deberíamos luchar como sociedad para lograr el "buen vivir"?


- ¿Cómo el Software Libre logra un mundo mejor para las personas que no están directamente vinculadas al software?

domingo, 20 de octubre de 2013

Intervención en la ONU sobre Siria

Por
BAHAR KIMYONGUR
119719-944-550
Intervención de Bahar Kimyongur, autor del libro Syriana, la conquista continua, durante la Conferencia sobre Siria– organizada por el Instituto Internacional por la Paz, la Justicia y los Derechos Humanos (IIPJHR) – al margen de la 22 sesión del Consejo de los derechos humanos de la ONU. “Aquellos que pretenden apoyar al pueblo sirio le harán un favor muy grande el día en que se resuelvan a describir con imparcialidad el sufrimiento de todas sus componentes.”
Señoras y Señores,
En el momento en que celebramos con rabia, impotencia y duelo el segundo aniversario de la guerra en Siria, una enésima mirada retrospectiva sobre la cobertura mediática no está de más para entender el extremismo de los beligerantes que ha conducido a la descomposición de la situación que conocemos hoy.
Hay que constatar que en los países alineados con la política extranjera estadounidense, en especial Francia, Bélgica, los Países Bajos e Inglaterra, sólo un puñado de periodistas ha intentado comprender la complejidad de la situación siria, nadando a contracorriente en un ambiente hostil, dominado como lo está, por batallones de intelectuales sentimental y políticamente adictos a la causa rebelde.
Desde el comienzo de la crisis siria, los observadores independientes han pescado numerosos casos de manipulación mediática que algunos profesionales de la información vehicularon a veces de manera involuntaria.
Creyendo servir a la disidencia siria y someterse así a los valores humanistas de los que se jactan ser guardianes, los periodistas serios se han convertido en en ministros de una propaganda tan torpe como nociva.
Los análisis minuciosos y la moderación que se esperaba de ellos cedieron el lugar unas veces a efectos de anuncio y otros comunicados triunfalistas cantando los éxitos militares de la rebelión, y otras veces a panfletos incendiarios que, mediante una demagogia de superlativos excesivos, vilipendian las prácticas represivas reales o fabricadas de los servicios de seguridad sirios.
Por ingenuidad o convicción, por cobardía o pereza, los periodistas se han mofado de los principios elementales de su profesión como son: la investigación de terreno, la verificación de las fuentes o el cotejo de la información.
Protestaron por la censura al mismo tiempo que la aplicaban hacia las voces criticando la doxa occidental sobre Siria.
Algunos de entre ellos no tuvieron miedo de caer en la caricatura o en la calumnia para desacreditar las voces disidentes que ofrecían una visión independiente de la situación en ese país.
Los rumores propagados en las redes sociales, como la pretendida huida al extranjero del presidente sirio, su pretendido tren de vida fastuoso, su pretendido plan de repliegue en un territorio alauí imaginario o aún su pretendida retirada en un portaaviones ruso, fueron complacientemente difundidos por seriecísimas agencias de prensa.
El entusiasmo mediático planetario fabricado a partir de salvas de hoax anti régimen tuvo por principal efecto el de radicalizar las fuerzas lealistas y de ridiculizar a los partidarios de una democratización sincera de su país.
Haciendo eso, los principales medios occidentales no manifestaron el mismo entusiasmo cuando se trataba de hablar de ciudadanos progubernamentales desmembrados, ametrallados o despedazados por las bombas de los rebeldes y de sus aliados takfiristas.
Las decapitaciones rituales organizadas por éstos no suscitaron la misma indignación que las exacciones cometidas por el ejército gubernamental. Ni las llamadas al genocidio de los alauís y de las otras minorías « impías » lanzadas desde el comienzo de la crisis siria en algunas mezquitas del país y mediante cadenas satélite del Golfo en horarios de gran audiencia.
No es sino un año y medio después de las primeras manifestaciones cuando la prensa occidental ha descubierto a los tele coranistas del odio, como el sirio exiliado en Arabia Saudí Adnane Arour, quien se jacta sin embargo de tener millones de adeptos en Siria y en el mundo.
No hay peor sordo que el que no quiere oír, dice un viejo adagio.
En lo que concierne a los atentados terroristas dirigidos contra civiles, numerosos periodistas han caído en las teorías del complot mas grotescas, acusando al bando lealista de matar deliberadamente a sus propios hijos para desacreditar a la oposición.
Respecto a los activistas por la paz y la soberanía de los pueblos que, en Bruselas, Paris o Londres, predican desesperadamente en el desierto, se han visto prohibir simbólicamente toda expresión de empatía hacia los civiles inocentes, que tenían la mala suerte de morir bajo la bandera equivocada.
Cuando un equipo de la cadena Al Ikhbariya, la de la famosa periodista Yara Saleh, fue tomado como rehén por el Ejército sirio libre (ASL) durante el verano de 2012, los grupos de prensa occidentales jugaron a los tres monos.
Ninguno de los medios dominantes, sin embargo tan proclives a defender la libertad de la información, evocó el final trágico de Hatem Abou Yahya, el asistente de cámara del equipo ejecutado por sus secuestradores.
La liberación de los otros tres miembros del equipo por el ejército gubernamental sirio no suscitó mayor entusiasmo entre nuestros fabricantes de opinión.
Quienquiera que desee conocer la amplitud del apagón mediático que afectó al equipo de Al Ikhbariya no tiene más que teclear el nombre de uno de sus desgraciados periodistas en un motor de búsqueda. No se encuentra casi ninguna huella de su secuestro.
Los horrores de la guerra fueron imputados sistemáticamente al régimen sirio, incluso aquellos que la rebelión reivindicó orgullosamente.
Durante dos años, algunos pretendidos expertos de Siria pregonan el « final inminente » del régimen, basándose entre otras en las afirmaciones del Observatorio sirio de los derechos humanos (OSDH).
Según dicen, el régimen estaba « cada vez más aislado ». Estaba « acorralado, rodeado por todas partes ». El presidente sólo contaba con « algunos fieles corrompidos surgidos de su comunidad ».
Pareciera incluso que toda la población estaba movilizada contra la dictadura de una « secta », un « clan », una « familia », una « mafia ». Los días, o las horas del presidente estaban contados.
En diciembre de 2001 el ministro de asuntos exteriores israelí Ehud Barak no daba más que algunas semanas o meses antes de la caída de Assad. (Le Monde, 6 diciembre 2011).
El antiguo diplomático francés Wladimir Glasman alias Ignace Leverrier, quien anima el blog de propaganda « Un œil sur la Syrie » alojado en Le Monde creyó necesario crear un hilo de información con una « crónica de la fragmentación del régimen ». Pero su torrente de noticias triunfalistas se agoto rápidamente.
En agosto 2012, Gerhard Schindler, el jefe de los servicios secretos alemán BND, va más allá que sus homólogos israelíes. Se une al club de los profetas y oráculos declarando que (no ya los meses o semanas sino) los días del régimen del presidente Assad estaban contados (RFI, 20 août 2012). Esta brillante predicción que data ya de más de seis meses viene a ser lo mismo que afirmar que todos los seres vivos morirán con certeza algún día.
El primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan prometía por su parte celebrar la victoria de los rebeldes yendo muy próximamente a rezar a la mezquita de los Omeyades en Siria. (Hürriyet, 5 septembre 2012).
Desde entonces, mucha agua, sangre y lágrimas han corrido bajo los puentes que atraviesan el Orontes.
Las amenazas de intervención armada, el chantaje, los arrebatos de chulería, las estrategias subversivas que van desde las operaciones « false flags » hasta la puesta a disposición de un sobre de 300 millones de dólares por las petromonarquias árabes para alentar a las defecciones en el seno del gobierno sirio y del ejército, no han acabado con la combatividad del régimen (Le Figaro, 3 abril 2012; Russia Today, 11 août 2012).
¿No resulta sorprendente que sólo una ínfima minoría de altos funcionarios de un Estado, sin embargo tachado de venal y corrupto, haya cedido a los cantos de sirena mancillados del Golfo y sucumbido a la tentación pecuniaria incitada por monarcas tan barrigones como sus barriles de petróleo?
Ninguno de entre esos señores de la gran prensa, pretendidamente bien informados, juzgó oportuno asociar la flema del presidente sirio al apoyo popular, en efecto difícilmente cuantificable, pero bien visible y real, del cual disfruta y en el que deposita su confianza en el futuro.
En lugar de analizar la realidad tal cual es, los francotiradores de nuestros medios de masas, atónitos por la actitud zen del presidente sirio se consagraron a bosquejar el retrato psicológico de un « asesino a sangre fría ».
Con una mala fe cuyo secreto solo ellos detentan, no vieron sino factores externos y militares en su mantenimiento en el poder: la mano invisible de Hugo Chávez, el armamento ruso e iraní, el apoyo logístico del Hezbollah, el terror de los moukhabarats y de los chebbihas, la potencia de su aviación...En cuanto al pueblo, era según ellos, unánimemente adicto al derrocamiento del régimen.
Sólo unos raros periodistas honestos intentaron comprender cómo una dictadura podía concentrar cientos de miles de simpatizantes en la calle sin peculio ni bayoneta.
A las alegaciones que describían un ejército sirio desmoralizado, respondían las imágenes de soldados de infantería vivarachos y motivados.
Raros han sido los observadores europeos que han analizado objetivamente la combatividad del ejército árabe sirio y del Baas sirio, padre de todos los baasismos.
Los estrategas occidentales y sus subordinados árabes apostaban por un desmoronamiento comparable al del régimen iraquí a la víspera de la caída de Bagdad en 2003. En vano.
Esperaban ver a partes enteras del ejército sirio unirse a la rebelión, como pasó en la guerra civil libia en 2001. En vano.
Hace poco, Rami Abdel Rahmane tuvo que reconocer en la cadena de información France 24 que el peso de las defecciones se sobreestima. « Las defecciones no han pesado en el ejército sirio » afirmó. (France 24, 23 enero 2013).
En la misma entrevista, interrogado sobre la creación de las Fuerzas de defensa nacional por el ejército sirio, una formación paramilitar de 50.000 mujeres y hombres encargada de defender sus barrios contra las incursiones rebeldes, Rami Abdel Rahmane echó por tierra un prejuicio más, en menoscabo de aquellos que tachan al gobierno de Damasco de « régimen alauí ».
Efectivamente, dijo: « Esas nuevas fuerzas están formadas de personas de todas las confesiones. (...) Simplemente son personas que apoyan al régimen y contrariamente a lo que se piensa, hay de todas las comunidades ».
« Contrariamente a lo que se piensa », señala. Y he aquí que la fuente siria más creíble a los ojos de Occidente cuestiona una idea ampliamente difundida. ¿Difundida por quién?
Por los fabricantes y traficantes de opinión que pueblan las oficinas de redacción de nuestras gacetas, hemiciclos, cátedras universitarias, centros de estudios estratégicos y platós de televisión.
Hoy, tras dos años de guerra sin piedad, frente a la tenacidad del régimen y de la población lealista, las mismas fuentes reconocen tímidamente haberse precipitado.
Dos años y 70.000 muertos después, han tenido que repasar sus exámenes.
Veamos ahora cuatro de los estereotipos mas rumiados, recalentados y servidos hasta la saciedad por nuestros medios mainstream.
Teoría n°1: Al comienzo, el movimiento sirio de contestación era pacifico.
Es verdadero y falso a la vez. Varias decenas de manifestantes pacifistas fueron torturados y asesinados, especialmente en Deraa. Ese terrorismo de Estado es injustificable. Pero desde el comienzo de la contestación, las fuerzas de seguridad fueron igualmente el blanco de disparos provenientes de los manifestantes. Numerosos policías y militares fueron asesinados bajo las balas de los opositores desde los primeros días de la contestación. Se descubrieron redes de túneles y escondites de armas, inclusive en mezquitas. La tesis de la implicación de una « tercera fuerza », compuesta por elementos infiltrados y provocadores, nunca ha sido evocada por la prensa occidental. Por otra parte, llamadas al odio anti alauí, anti cristiano, anti chií y anti iraní fueron pronunciadas durante varias manifestaciones, en especial en Jableh, Idleb et Jisr Al Choughour. Los sonidos e imágenes de esos motines disfrazados en manifestaciones pacificas para la destinación del publico internacional abundan en la red, pero los medios mainstream no le prestaron apenas atención.
Teoría n°2: el extremismo religioso no existe en Siria. Y si existe, es el régimen quien lo ha fabricado.
Doblemente falso. Aunque la aplastante mayoría de los musulmanes suníes sirios rechazan el extremismo religioso, no por ello no se trata de una amenaza bien real, tanto para los musulmanes como para los no musulmanes. El takfirismo, esa versión facticia y fascista del Islam constituye desde siempre una amenaza existencial tanto para el nacionalismo árabe como para la cohabitación pacífica entre las comunidades religiosas. Los takfiristas sirios consideran efectivamente el baasismo como una causa comunista, atea y perversa que hay que combatir sin piedad mediante el yihad. Las creencias surgidas o inspiradas del Islam como el chiismo, el alauismo o el ismaelismo están en el mismo barco, al igual que el cristianismo o el judaísmo. Varios imames suníes sirios han sido asesinados por los takfiristas ya que se les juzgó desviados o progubernamentales. Un ejemplo reciente, el cheikh Abdoullatif al Jamil fue asesinado por los rebeldes en la mezquita de Salahaddin en Alepo a principios de este año.
Dos fuentes de inspiración se encuentran a la disposición de los islamo-fascistas sirios y extranjeros : los textos antiguos como las fatwas del teólogo sirio medieval Ibn Taymiyya y las cadenas satélites tele coránicas del Golfo como Iqraa TV, Wessal TV, Safa TV, Quran y Kerim TV que, sin interrupción, destilan el odio anti-chií, anti-iraní, anti-Hezbollah y anti nacionalismo árabe. Adnan Arour y todos los demas predicadores de odio se benefician de una cobertura mediática planetaria desde mucho antes que la « primavera siria ». Los yihadistas instalados en territorio libanés bajo el impulso del clan Hariri, apoyado a su vez por los saudíes desde los acuerdos de Taëf, que pusieron fin a la guerra civil libanesa (1975-1990) juegan un papel de primer orden en la fragmentación de la sociedad siria sobre una base religiosa.
Las confrontaciones entre el régimen laico sirio y el takfirismo tienen una larga y sangrienta historia. Culminaron con la masacre de Hama en 1982. Las minorías fueron varias veces el blanco de masacres de carácter sectario. El atentado que tuvo como objetivo el mausoleo chií de Saida Zeinab en Damasco por parte de los terroristas de Fatah al Islam el 27 de septiembre de 2008 prefiguran la guerra sectaria actualmente dirigida por la rebelion takfirista contra el gobierno de Damasco y sus apoyos populares.

Teoría n°3
: el régimen sirio es alauí
Archifalso. Esta alegación simplista es, por añadidura, una ofensa para todas las partes en conflicto. Es una ofensa para los numerosos ministros, diputados, dirigentes de sindicatos y de cuerpos profesionales, jefes de estado mayor, oficiales superiores y medios, soldados, policías, y otros cientos de miles de funcionarios no alauíes. Es igualmente una ofensa para los numerosos opositores alauís que luchan contra el gobierno. El origen alauí del presidente sirio y de algunos miembros de su entorno no hace del Estado sirio un « régimen alauí ». Siria es un Estado culturalmente marcado por el Islam suni de rito hanefí y a la vez el único Estado laico del mundo árabe. La laicidad siria está consagrada por una formula omnipresente en boca de los sirios: Al din la Allah wal watan lel jemi’ : « La religión es de Allah y la patria es de todo el mundo ». Curiosamente, ningún medio ha oído hablar de este principio fundamental que hace de Siria un remanso de paz intercomunitario.
Pero a esos mismos periodistas no les importuna utilizar los mismos términos que los yihadistas relacionados con Al Qaeda para calificar al Estado sirio. Ven privilegios alauíes en todas partes. Sin embargo, los alauíes viven la mayor parte con medios precarios y ni siquiera se les reconoce oficialmente como a una comunidad religiosa. Bajo la presidencia de Bachar el Assad, cerca de 5.000 mezquitas suníes y 250 iglesias han sido construidas o restauradas. En cambio, jamás el Estado sirio dedicó un solo céntimo al mantenimiento de los lugares santos alauíes ni a la remuneración de los cheikhs alauíes.
La obsesión de algunos medios y expertos en querer designar su enemigo por su identidad étnica o religiosa es sintomática de ese viejo reflejo racista y colonial que consiste en inferiorizar al otro encerrándole en una identidad simplista, englobante, despersonalizadora y llegado el caso claramente estigmatizante.
Estigmatizante, puesto que algunos medios occidentales y yihadistas tienen a los alauíes por colectivamente responsables de los crímenes cometidos por escuadrones de la muerte progubernamentales sin embargo surgidos de todas las comunidades del país. Nos parece normal decir « el presidente alauí Bachar el Assad » pero nos chocaría si alguien dijese « el ministro judío de los asuntos exteriores Laurent Fabius ».

Teoría n°4: La rebelión es popular. Al ejército se le detesta.
Tesis mitad verdadera y por lo tanto mitad falsa. Esta teoría ampliamente difundida en Occidente sin embargo fue desmentida por los líderes del Ejército sirio libre.
Interrogado por la agencia Reuters, Abou Ahmed, jefe de una milicia de la Brigada al Tawhid activa en Alepo desde julio de 2012 declara: « El ESL ha perdido su apoyo popular ».
Estima que el 70% de la población de la ciudad es progubernamental (Yara Bayoumi, Reuters, 8 janvier 2013). En varios barrios alepinos administrados por la rebelión, la población se queja de actos de pillaje y de malos tratos infligidos por las milicias del ESL. La población excedida se manifiesta con regularidad a los gritos de « ESL ladrones, queremos al ejército regular » (Jaych al Hour harami, bedna jeych el nizami).
Del otro lado de la barricada, la población solicita constantemente al ejército. Basta con visionar las cadenas televisuales gubernamentales para darse cuenta de la importancia de esa otra realidad siria. Se ve a los soldados acogidos como héroes, alimentados y halagados por la población.
Si los medios tomasen ejemplo de Anastasia Popova o Robert Fisk, si se tomasen la molestia de mirar lo que hay detrás del escenario, si fueran a interrogar a los millones de sirios progubernamentales, neutros o no politizados, si se dieran cuenta de que esos ciudadanos prefieren permanecer bajo la protección del ejército y bajo la administración gubernamental, que les asegura los medios de subsistencia: un salario, una jubilación, cuidados médicos, enseñanza, etc.
Las mentiras y medias verdades en lo que concierne a Siria son tan numerosas que elaborar una lista sería un verdadero desafío.
Aquellos que pretenden apoyar al pueblo sirio le harán un favor muy grande el día en que se resuelvan a describir con imparcialidad el sufrimiento de todas sus componentes.
Quizás ese día, los sirios lleguen a sobrepasar sus diferencias y a encontrar las vías de la reconciliación, única condición de su supervivencia como pueblo libre.


Ginebra, 28 de febrero 2013

Rector Prudencio Chacón: UBV Zulia tendrá sede nueva en 2 años

En el marco del Gobierno de eficiencia en la calle

 Prensa UBV eje Cacique Mara
Texto y Fotos: Wilmer Medina González y Víctor Albarrán
 



En el marco del Gobierno de Eficiencia en la Calle, el rector de la Universidad Bolivariana de Venezuela, Prudencio Chacón visitó el estado Zulia y en declaraciones ofrecidas a los medios señaló que la institución que dirige contará con nueva sede en 2 años.
La afirmación la hizo luego de sostener una serie de reuniones con funcionarios de Pdvsa y representantes de la Gobernación, donde revisó el estado del proyecto de construcción de las nuevas instalaciones.
Chacón encabezó una rueda de prensa en las instalaciones de la biblioteca pública del estado “María Calcaño”, en compañía del director regional de la UBV, David Morillo; del director regional de la Universidad Nacional Experimental de las Fuerzas Armadas, Cnel. Pedro Sales; del director del Iutm y Comisionado Territorial del Ministerio del Poder Popular para la educación Universitaria, Lino Morán. Allí el funcionario recordó que la construcción de la universidad se efectuará en los terrenos ubicados en los alrededores del Cuartel Libertador, de acuerdo a lo conversado con el gobernador Francisco Javier Arias Cárdenas, y luego del saneamiento de la zona.
“Estas serán unas instalaciones modelo para las demás sedes universitarias del país que contará incluso con hospedaje para los universitarios foráneos”, apuntó a los medios presentes.
Estuvo en la actual sede
Para constatar de primera mano la situación de la actual sede, el rector Prudencio Chacón visitó las instalaciones de la UBV en el sector La Rinconada, donde realizó un recorrido y conversó con trabajadores y estudiantes, quedando gratamente complacido con el proyecto que el Programa de Formación de Grado de Agroecología viene realizando en el “Cumbe José Leonardo Chirinos”, invitándolos a presentar los respectivos proyectos y de esta forma brindar el necesario financiamiento.
Revisión académica
En su visita, el rector de la bolivariana estuvo acompañado de la directora académica, María Magdalena Piñango quien estableció una mesa de trabajo entre UBV y Misión Sucre, donde se tocaron varios tópicos, reafirmando la intención de unir esfuerzos y adelantar el trabajo en conjunto.
Entre los acuerdos logrados, resalta el que se refiere a  darle una respuesta positiva a los casos de los Programas de Formación de Grado de Gestión Social para el Desarrollo Local, Estudios Jurídicos y Educación; los cuales están temporalmente cerrados.
“Esta respuesta se dará luego que equipos de los PFG de la UBV revisen documentos como listas de asistencia, planificación de las unidades curriculares, plan de evaluación, proyectos de aprendizajes, entre otros tantos”, explicó Piñango.

La docente agregó que otro acuerdo tiene que ver con el inicio, a partir del 21 de octubre, de la auditoría académica por parte de los docentes de la UBV en las aldeas de Misión Sucre donde sus  programas estén municipalizados, así como la unificación del calendario académico a partir del próximo semestre.  

miércoles, 16 de octubre de 2013

 ¡PIERDE TU SEMESTRE, YA NOSOTRAS NOS GRADUAMOS!


Por 
Luis Britto García

1
En su novela El juego de abalorios, Herman Hesse sueña una casa de estudios autónoma, Castalia, con tal poderío que administra toda una provincia universitaria. Pero el requisito para ingresar a su docencia  es renunciar a toda labor creativa. En Venezuela Castalia tiene un nombre: el síndrome TMT (Todo Menos Tesis). Infinidad de profesores recurren a todo tipo de excusas para no presentar trabajos de ascenso ni tesis de grado. Con las honrosas excepciones del caso,  no hay  textos nuevos ni investigaciones trascendentes. Quizá las magras remuneraciones obligaban a los docentes a rebuscarse en otros trabajos para sobrevivir. Quizá  Castalia no tiene verdaderamente nada que decir.
2
En mi remota infancia, en la escuelita Antonio Ornés o la Experimental Venezuela o  el Liceo de Aplicación cada año puntualmente elegíamos Centros de Estudiantes. Bajo las más horrendas dictaduras dábamos los educandos ejemplo de democracia. Hoy en día, nueve (9) Universidades Nacionales autónomas están en mora en la convocatoria de elecciones para sus autoridades: la UCV, la de los Andes y la del Zulia desde 2012, la de Carabobo, la de Oriente, la Universidad Nacional Abierta y la UPEL desde 2009,  la Centro Occidental desde mayo de 2013 la Politécnica Antonio José de Sucre  desde 2006 ¿Qué diría la oposición, que rige muchos de esos centros, si el gobierno retrasara consultas electorales por uno, cuatro o  siete años?
3
Alegan los celestinos que una sentencia del Tribunal Supremo de Justicia les impide convocar a elecciones. No leen,  o creen que los  venezolanos no saben leer. La sentencia 104 de  10 de agosto de 2011 del Tribunal Supremo de Justicia ordena todo lo contrario, es decir: convocar al Consejo Universitario en 15 días hábiles, que éste en 30 días hábiles reforme el Reglamento de Elecciones de la Universidad Central de Venezuela y en 30 días hábiles más realice las elecciones:  
SEGUNDO: Se ORDENA a la Comisión Electoral de la Universidad Central de Venezuela, suspender cualquier proceso electoral pautado, hasta tanto no se dicte el nuevo Reglamento de Elecciones Universitarias.
TERCERO: Se ORDENA a la Rectora de la Universidad Central de Venezuela, que en un lapso perentorio, que no podrá exceder de quince (15) días hábiles de la Universidad, contados a partir de la notificación del presente fallo, proceda a convocar al Consejo Universitario, para que ese órgano colegiado, dentro del lapso de treinta (30) días hábiles, reforme y publique el Reglamento de Elecciones de la Universidad Central de Venezuela, a fin de ajustar su contenido a las disposiciones de la vigente Ley Orgánica de Educación y a las consideraciones emitidas por esta Sala.
CUARTO: Se ORDENA que una vez sea reformado el Reglamento de Elecciones de la Universidad Central de Venezuela, se convoque al proceso de elecciones suspendido por esta Sala, en un lapso perentorio, que no podrá exceder de treinta (30) días hábiles de la Universidad contados a partir de la publicación del mencionado Reglamento en los medios oficiales y habituales de la Universidad.
         Que setenta y cinco días hábiles puedan ser transformados en más de un año de retraso, o en cuatro o hasta siete años de mora en otras universidades que pretextan excusas similares, es alegato propio de quienes no sólo no saben leer sino tampoco contar. Plaga nuestros claustros el motorizado académico, que piensa que la ley es para los otros y no para él, y ejerce la solidaridad automática con todo el que la viola.
4
En mi remota adolescencia, el director del Liceo de Aplicación, Miguel Ángel Pérez (hermano del entonces exiliado Carlos Andrés Pérez) fue de aula en aula advirtiéndonos que si seguíamos manifestando contra la dictadura, pondría el Liceo en manos del ministro de Relaciones Interiores. Quienes frecuenten las páginas de Wikileaks se enterarán de que: “La rectora de la Universidad Central de Venezuela, Cecilia García Arocha; la decana de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales (FACES), Sara Levy, el vicerrector académico de la universidad, Nicolás Bianco, y el vicerrector administrativo, Bernardo Méndez, estuvieron entre las autoridades que acudieron a la Oficina de Asuntos Públicos de la embajada estadounidense en Caracas, en agosto de 2009, a manifestar preocupaciones por la Ley Orgánica de Educación que estaba a punto de aprobarse” (…) Según la embajada de Estados Unidos, "García Arocha indicó que la UCV lideraba un grupo de educadores y estudiantes para intentar detener la aprobación de la Ley de Educación, de la cual el ministro Héctor Navarro dijo que debía ser aprobada antes del inicio del nuevo año escolar en septiembre" (http://wikileaks.org/cable/2009/08/09CARACAS1034.html).  Ahora las autoridades docentes discuten sus problemas, no con los payasos, sino con quien consideran  amo del circo.
5
En el Presupuesto de la Universidad Central de Venezuela para 2004, el último que he podido conseguir, se destina el 42 % a “partidas no asignadas a programas”, es decir, no previstas  para finalidades específicas. A la Enseñanza se destina 19,67%, a la Investigación, 6,15%. Supongo que en otros institutos autónomos se distribuirán los gastos en forma parecida. No me canso de insistir en que esas cifras deberían estar en orden inverso: ante todo Investigación, luego Docencia, residualmente administración. Para ese año hay 8.510 docentes, 8.364 empleados administrativos, 2.864 obreros. El personal de apoyo supera ampliamente al docente: no se explica cómo descarga en él tareas netamente administrativas, como transcribir notas o inscribir alumnos. Con tales presupuestos, se explica que se atrase la rendición de cuentas, o que dependencias como la Fundación Universitaria o el Fondo de Jubilaciones y Pensiones la demoren indefinidamente. Señala la cifra, decía Berthold Brecht, y pregunta.
6
¿Iluminará tantas penumbras conceder el voto paritario a  empleados,  obreros y estudiantes  de las universidades autónomas? ¿Desconoce alguien que los primeros durante décadas han sido nombrados por las autoridades conservadoras? ¿Ignora alguno que un discriminatorio filtro socioeconómico reserva la mayoría de los cupos a niños lindos procedentes de institutos privados,  de clase media y alta e ideología retrógrada?  ¿Empleados,  obreros o alumnos podrían decidir acertadamente si incluir en el pensum la Metamatemática o los Números Trascendentes? ¿Cuántos usarían su poder para otra cosa que para afirmar  privilegios?
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Con plena conciencia de los problemas mencionados, el gobierno  comenzó sistemáticamente a crear nuevas universidades llamadas Bolivarianas hasta elevar a 72 el número total de institutos de estudios de tercer nivel, e incrementó la matrícula a partir de 668.109 educandos en 1998 hasta 2.135.146 en 2007 (OPSU) y más de dos millones y medio en la actualidad, para situarnos en el  quinto lugar mundial y en el segundo en América Latina de porcentaje de estudiantes de grado. En su inmensa mayoría éstos estudian gratuitamente, mientras la matrícula en los institutos privados se dispara a 35.000 bolívares por semestre. Esta decisiva  ampliación del tercer nivel educativo plantea novedosos retos. En primer lugar, reconocer la estabilidad de los docentes en los nuevos institutos, y evitar algunos de los desvíos de las universidades preexistentes. En segundo lugar, armonizar la oferta de carreras y de cupos con las necesidades de los planes de desarrollo del país. En tercer lugar, desterrar el ritual de la lección magistral para ejercicio memorístico y fábrica de apuntes y reestructurar radicalmente los procesos de enseñanza y aprendizaje como investigación conjunta del conocimiento aplicando a fondo los recursos de la informática y la educación a distancia. En cuarto, redefinir  derechos y deberes del graduado ante la sociedad que le proporciona educación gratuita.
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En otros tiempos, las Universidades autónomas iniciaban conflictos para cambiar el país; ahora los pretextan para no cambiar ellas mismas. Ambos requieren radical transformación: convertir la Universidad en país y el país en Universidad.  No se lo logrará con paros convocados por el primer gremio que reconoció al dictador Carmona, ni regateando aumentos concedidos de antemano mientras se prolongan las vacaciones. Lo único que se consigue así es lo que declara el afiche donde aparecen Mariaco Machado y la rectora García Arocha exclamando: “Pierde tu semestre ¡Ya nosotras nos graduamos!”

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