“La Universidad Bolivariana, es motor, es vanguardia, es caballo, es lanza, es bandera, de un nuevo modelo educativo de liberación. Ustedes son actores fundamentales de esa vanguardia, siéntanse orgullosos mujeres y hombres”

Fragmentos del discurso del Presidente Hugo Chávez, Caracas, 08/11/2003, en el marco de la inauguración de la sede UBV Zulia.

jueves, 23 de septiembre de 2010

LA PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD

Dr. Lenin Tremont Franco

Periodista/Docente UBV Zulia/Miembro MPR Fabricio Ojeda

Exacerbando la percepción de inseguridad se disparan los mecanismos del pánico y la agresión de la mente sauriana. Con ellos se crearon los fascismos. Desactivarlos es salvarse.

Luís Britto García

Los medios de comunicación social determinan nuestra percepción de inseguridad, por medio de la amplia cobertura y centimetraje en el tratamiento de los delitos como parte de su agenda en apariencia noticiosa pero que en realidad tiene intereses ocultos: por un lado conmover y cautivar a sus usuarios para vender ya que el negocio de la sangre le da buenos dividendos y si además esas “informaciones” lesionan la imagen del país y del gobierno ante el pueblo y la comunidad internacional es mejor para estos apátridas, que no son todos pero sí la mayoría.

Así tenemos que, arropados bajo una falsa objetividad e imparcialidad, nos bombardean con olas de criminalidad desde las primeras páginas hasta los noticieros; en vez de contribuir a nuestra formación integral y mantenernos bien informados, nos generan temores, ansiedad y sensación de inseguridad, los medios nos asedian más que los delincuentes.

La inseguridad nadie la niega, es tan vieja como el primer oficio, pero la forma como la abordan los medios de comunicación es alarmante, abundante y amarillista, tanto que nos acosa, irrespeta y denigra los derechos humanos de las victimas y familiares atrapados entre sus titulares que para nada brinda soluciones ante la inseguridad.

La verdad es que gran parte de los dueños de los medios de comunicación del país están poseídos por interese mercantiles, políticos y contrarrevolucionarios, los cuales inspiran su agenda de la inseguridad, secundada con informaciones extraoficiales en ocasiones extemporales de fuentes ficticias.

Si el medio es impreso presenta diversos trabajos supuestamente de investigación que giran en torno al homicidio, robo y secuestro, en la radio hacen lo mismo pero de manera mas volátil e irresponsable, por su lado la televisión refuerza constantemente sus mensajes de violencia a través de las comiquitas donde todos los problemas se resuelven peleando, en los reality show, infoshow y talkshow el actor principal es el bajo instinto, los vejámenes y la banalización, la cereza de la torta mediática son las narconovelas donde lo correcto es ser un narcotraficante o una de sus amantes. Estos estereotipos legitiman la violencia, la inmoralidad, la prostitución, la muerte por poder, estatus y dinero mal habido.

Esta cultura de violencia que promueven los medios de comunicación privados no nos brinda herramientas para comprender y desmontar el problema de la inseguridad, en cambio nos paraliza de pánico y nos ahoga en la paranoia con un espectáculo que exacerba la percepción de inseguridad. Además de estimular escenarios de violencia.

El filósofo francés Regis Debray manifestó: “Si existe una religión civil y democrática, los medios son su clero. Y como clero, tienen sus propios tribunales, su derecho canónico y gozan del privilegio del fuero eclesiástico. Sin embargo, el poder mediático acostumbra a repartir lecciones de moralidad, mientras su propia actitud adolece de un déficit evidente de normas éticas”.

Ciertamente los medios de comunicación se creen intocables, con licencia divina para hacer lo inimaginable, creen estar por encima del estado, del pueblo y más allá del bien y del mal. Escurren su responsabilidad en relación con el elevado índice de Violencia Social Percibida producto de la exagerada cobertura de hechos de violencia y de inseguridad.

Los medios actuando como tribunales han sentenciado como padre y único culpable de la inseguridad al gobierno nacional, ignorando deliberadamente la responsabilidad de los gobernadores, alcaldes, jueces, fiscales y órganos de seguridad. Además olvidan que ellos están inhabilitados como árbitros ya que son arte y parte en la exacerbación de la percepción de inseguridad que nos genera la sensación de miedo, lo cual nos afecta más que la inseguridad en si misma.

Con lo antes expuesto hemos comprobado que la mayoría de los medios de comunicación privados en Venezuela no sólo crean escenarios de violencia social sino que generan una alta percepción de inseguridad que influye en nuestra psiquis y se refleja en la conducta.

Los oligarcas, apátridas, contrarrevolucionarios, antichavistas, que promueven la cultura de la violencia a través de matrices de opinión sobre la inseguridad son la mayor amenaza para la estabilidad del país y para nuestra salud mental, la única forma de contrarrestarlos a nivel del estado es generando mecanismos legales que les den donde más les duele, en lo económico, y a nivel del pueblo hay que formarse para desarrollar una percepción crítica ante los medios de comunicación que nos permita desmontar sus agendas noticiosas, propias y ocultas, de esta manera desactivaremos su manipulación de la realidad que ya es bastante fuerte como para multiplicarla y contribuiremos a minimizar el índice de Violencia Social Percibida.

Dr. Lenin Tremont Franco

Periodista/Docente UBV Zulia/Miembro MPR Fabricio Ojeda

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