miércoles, 14 de abril de 2010

¿Qué es una tesis doctoral? I


Foro:
¿Qué es una tesis doctoral?
(Realizado en la Universidad Bolivariana de Venezuela, sede Zulia, el 9 de abril de 2010)

Intervención de
Alejando Ochoa

“La gran diferencia creo yo entre el conocimiento emancipador y aquel conocimiento capitalista, radica en buena medida en que en el conocimiento emancipador nosotros somos parte del mundo, en el otro el mundo está puesto a nuestro servicio, y esa diferencia que es así de chiquitita en lo discursivo, es lo que marca la diferencia entre que tengamos mundo dentro de 200 años o no.”

A. O.

Muchísimas gracias por la invitación y por el compromiso que supone estar acá.
Yo primero quisiera saludar una iniciativa que es muy importante en términos de lo que debe ser la constitución de una universidad que se dice que es distinta, de una universidad que se dice que es alternativa, porque lo que viene ocurriendo en el espacio universitario que uno podría llamar tradicional, es que estas reflexiones se dan por sentadas, es decir, se ha aceptado el dogma de que sabemos qué es una tesis doctoral, se ha aceptado qué es la formación profesional y a partir de eso hoy estamos nosotros precisamente construyendo una sociedad que, independientemente de que uno comparta o no la orientación de las transformaciones de la sociedad venezolana, es inevitable que esas transformaciones están ocurriendo. Y en consecuencia, sea del color que sea, sea del bando en el cual uno se ubique, pues es necesario precisamente pensarse como gente que está no solamente siendo transformada si no que, en el caso particular de las universidades, se supone que son ejes para la transformación. Eso apelando a lo que es la Ley de las Universidades, la ya agonizante -esperamos que pronto deje de tener ese estatus-, y a la Ley Orgánica de Educación.
Bien. Cuando a mí se me planteó la pregunta, la verdad es que dije, vamos a tratar de abordar esto desde un intento por mostrar lo que sería una suerte de respuesta preliminar, y debe ser, entiendo yo, una respuesta preliminar porque este debate no puede agotarse en el debate de estas horas, en esta mañana que nos ocupa acá en la UBV. Soy de la convicción de que esa es una reflexión que involucra no solamente a ustedes como estudiantes del doctorado, sino que obliga a los profesores que de alguna manera tenemos algunas responsabilidades en el caso particular de la UBV.
L
o primero que uno debe preguntarse es si es apropiado preguntarse sobre qué es una tesis doctoral, y la razón de preguntar por lo apropiado es porque es inevitable pensar la tesis doctoral más allá de, como un producto, como un proceso, y ciertamente siendo que es un producto, también hay que ponerle el ojo y la atención al proceso de creación. Una tesis doctoral es un proceso de creación, y eso quiere decir que fundamentalmente una tesis doctoral es un ejercicio de libertad académica. Y cuando digo que es un ejercicio de libertad académica uno debería tener el cuidado de aclarar dos aspectos: la libertad no es el libertinaje, la libertad es la capacidad de asumirse de manera autónoma, es decir con sus propias reglas, pero respetando los espacios en los cuales ella se da, que es la búsqueda del conocimiento en la cual uno está embarcado. Total que, si uno se aferrase un poquito a la pregunta, quizá la respuesta más inmediata tendría que ver con lo que es la norma, una suerte de definición general que yo decidí tomar como la base sobre la cual quisiera hacer unos breves comentarios. Tenía razón Miguel de Unamuno que, cuando le dijeron si podía hablar dos minutos, dijo que eso lo podía hacer en ocho meses, a nosotros nos piden que hablemos de tesis doctoral en quince minutos, quizá menos, tendríamos que haber tenido al menos cinco meses para pensar las respuestas, pero vamos a tratar de ser consecuentes con el tiempo.
La primera definición: una tesis doctoral es un estudio escrito (y ese es un punto importante, porque la condición de la tesis doctoral es que debe producir un documento, una tesis doctoral no es un sueño, no es que yo tengo un argumento y lo defiendo en los pasillos, o lo defiendo incluso en una plataforma como esta, sino que tiene precisamente la condición de escrito) sobre una investigación de carácter original (ya iremos a atender eso) efectuada por un estudiante (obviamente) o un escrito de un análisis de publicaciones hechas por otros, sobre un tema dado. (Y después viene la perla.) La tesis doctoral permite acceder al grado de doctor.
Yo dejé esa coletilla porque esa es bien importante, normalmente nosotros vemos la tesis doctorales como un camino hacia la consecución de un grado ¡Cuidado! Yo creo que, ciertamente uno puede conseguir el grado y su tesis no llegar a ser realmente una tesis doctoral, ese punto es bien importante y hay que tenerlo en cuenta.
En particular, y quisiera hacer una vinculación con la idea de libertad, porque uno puede terminar de hacer un doctorado y ser presa del tema en el cual estuvo embarcado, o puede ser presa de los prejuicios con los cuales abordó la investigación, no hubo allí un ejercicio de libertad o al menos de construcción o anhelo de esa libertad académica de la que estamos hablando. Si nosotros vemos la respuesta, lo primero que uno tendría que atender es la idea de investigación de carácter original. ¿Qué quiere decir una investigación de carácter original? Hay dos posibilidades, a mi juicio: la primera, que la pregunta sea original, es decir, que la pregunta que uno va a indagar tiene la suficiente originalidad como para alcanzar la condición de ser o generar una tesis doctoral, y la segunda es que la respuesta sea original. Ahora, ¿qué quiere decir que sea original? Allí yo quisiera plantear un tema que quizá sea interesante discutir, me quedaron resonando algunos de los términos que empleó el profesor Figuera, porque básicamente en una tesis doctoral, o uno va a la casa del origen de la pregunta o (bien) al origen de la respuesta, desde dónde, cómo, cuándo y para qué se construye, se elabora una posible pregunta; y las mismas preguntas, para tratar de abordar una posible respuesta. La indagación de una tesis doctoral es en ese sentido original y originaria, radical, porque va precisamente a buscar las raíces de aquello que se está preguntando y de aquello que se está apostando como respuesta.
Ahora, ¿qué quiere decir indagar sobre el origen o desde el origen? Y allí tenemos lo siguiente, primero se trata de tener el fundamento de la pregunta. Si nosotros no sabemos desde dónde se pregunta, qué es aquello que permite lo que se pregunta, el modo como se pregunta, pues difícilmente nosotros vamos a tener la posibilidad de abordar la respuesta, o alcanzar una respuesta que sea original, por eso mi hincapié está más centrado en el tema de la pregunta. Y eso supone, primero, que debemos saber –y ese saber no es ese saber ingenuo del que hablaba Figuera- sino la construcción de conocimiento que me permita mostrar que la pregunta que yo estoy formulando tiene un carácter de unicidad, es decir, es una pregunta que me increpa. No es una pregunta que yo repito, o no es la traducción de una pregunta que ya se ha hecho. Lo segundo tiene que ver con que se entienda y se asuma que la respuesta conseguida es una posible respuesta, cuando uno hace una tesis doctoral el resultado final es quizá desalentador, porque lo que uno alcanza con una convicción que raya casi en dogma, es que la respuesta que uno ha obtenido es eso, una posible respuesta. Y eso supone obviamente, un tercer aspecto que yo creo que es vital y del cual depende mucho el valor de la tesis doctoral, más allá del espacio tiempo que ubica a una persona para obtener su grado de doctor. Si la pregunta ha sido original, si la pregunta ha sido auténtica, y si la pregunta, la respuesta que ha abordado es –o se está consciente de que es- una, es inevitable de que esa pregunta es capaz de generar otras preguntas. Es decir, que la tesis doctoral, más allá de la obtención del grado de doctor ¡y se acabó el cuento en la tesis doctoral!, es el salto hacia un estado en el que uno se abre a la posibilidad de indagar sin temor, pero con rigurosidad. Ese punto es importante. Es decir, no creo que valga la pena empeñarse en alcanzar el doctorado para alcanzar una libertad que rápidamente se anquilosa, se fosiliza y desaparece, como toda libertad que alcanza ese estatus.
La otra parte de la respuesta formal sobre lo que es una tesis doctoral, tiene que ver con el análisis de publicaciones, y allí yo quisiera hacer hincapié en un aspecto porque nosotros tratamos de desmerecer algunas tesis que tienen que ver con el trabajo de análisis sobre publicaciones hechas sobre un tema dado. Es decir, lo que la gente llama revisión bibliográfica, pero que es mucho más que eso. Y allí, para ese espacio de indagación, yo creo que es importante de nuevo hacer dos cosas. Bueno, una fundamental: indagar cuáles son las trazas del pensamiento que permiten al que piensa mostrar eso que piensa como valedero. No se trata de abrazar o aferrarse o reproducir el conocimiento generado por aquel que publica, sino poder indagar el modo como el autor ha construido su edificio conceptual, y eso supone, obviamente, que podemos desde nuestra propia perspectiva justificar el origen, mostrar el tránsito y llegar a las conclusiones, de tal suerte que podamos nosotros finalmente dialogar con el autor. Ese punto es importante.
Una de las características con las cuales a las tesis doctorales generalmente se les califica como exitosas, es porque logran la creación de un autor, es decir, de una persona que es capaz de asumir la autoría de un trabajo. Yo creo que el diálogo con el autor es el primer paso para alcanzar la condición de autor, es decir que nosotros podamos dialogar, no repetir, no replicar sino dialogar, y el dialogar supone precisamente el desarrollo de un logos, de un discurso, el cual -al autor que uno ha revisado-, increpa, interroga, supera, o en todo caso le deja algunas críticas.
Total que, si resumimos en los términos de lo que sería la respuesta que hemos dado, yo creo que esos son dos elementos que quisiera que se tomaran en cuenta a la hora de mirar el tema de una tesis doctoral.
Ahora, en contra de la respuesta que casi es ir en contra de la pregunta, de ¿cómo se constituye una tesis doctoral? Yo imagino que muchos de ustedes estarán pensando que este foro yo debería haberlo pensado (así): ¿cómo se hace una tesis doctoral? Eso es harina de otro costal, aquí estamos indagando sobre la condición de qué es lo que califica a uno para que esa tesis sea doctoral.
Entonces, lo primero es que en el tránsito de la construcción de una tesis doctoral la condición fundamental es que la pregunta es una pregunta que se re-pregunta a sí misma, es decir: poder estar abierto a la revisión crítica de la pregunta que yo me formulo es una condición sine qua non del ejercicio del doctorante. La tarea que seguramente algunos de los profesores asumen en su función en los seminarios es precisamente esa, empezar a hacer las preguntas a su tesis doctoral desde fuera, el doctorante tendrá que aprender a hacer las preguntas de la pregunta que lo ocupa, y ese es uno de los puntos muy importante, y ¿saben por qué?, porque no hay nada más fastidioso que ser crítico del propio trabajo, pero también nada más difícil, y ese es precisamente el ejercicio de la libertad, del que hablábamos hace rato.
Obviamente que, un segundo aspecto tiene que ver con que el modo de respuesta sea crítico, y la idea de crítica acá tiene que ver con poder destapar cuales son los fundamentos sobre los cuales una determinada respuesta se propone. Por poner casos concretos: si yo voy abordar el tema de una tesis vinculada al desarrollo endógeno y decido abrazar sin criticar lo que tenga que decir sobre desarrollo endógeno Osvaldo Sunkel, esa no sería una tesis doctoral porque no está abordando críticamente el pensamiento, la respuesta que se está abordando.
Y un tercer aspecto, tiene que ver con que la respuesta es una tesis. Y ¿qué es una tesis? Una tesis es una proposición o conclusión que se mantiene con razonamientos. Eso es lo que es una tesis, y la legitimidad de los razonamientos dependerá de cada ámbito del conocimiento. Noten ustedes que, básicamente una tesis doctoral entonces es la construcción de un edificio conceptual razonado, crítico y en el caso particular, el tema de la tesis doctoral, o la fuente de legitimidad de los razonamientos supone que haya claridad en los presupuestos epistemológicos y ontológicos sobre los cuales se fundamenta la pregunta y se construye la respuesta. Si eso no está, obviamente que tendremos dificultades para nosotros poder sostener la tesis como doctoral.
Obviamente que, en el tema de la tesis doctoral, o en la reflexión que a nosotros nos debería ocupar en este momento, en este país, en este mundo, nos invita a que tenemos que ir más allá de la respuesta. Lo primero que es evidente es que una tesis doctoral tiene que estar muy pendiente y debe estar conscientemente aproximándose a -lo que vamos a decir acá- una perspectiva que sea crítica. Primero, hay que entender el contexto académico en el cual se inserta la tesis, eso hay que discutirlo, eso hay que debatirlo, generalmente uno asume que «como mi tesis es en literatura entonces cae en el área de investigación de un determinado tipo», «como mi tesis es en el área de innovación tecnológica entonces cae en otro tipo de investigación», y eso no se comenta, eso no se discute, eso no se critica, (al contrario) eso hay que comentarlo, eso hay que precisamente poder hacerlo explícito, y en particular –y aquí voy a ser un poquito más duro- porque tengo la sospecha de que cada vez más la idea de academia en el caso particular de Venezuela se desdibuja a una velocidad impresionante y eso quiere decir que el diálogo académico con mayor velocidad se va desdibujando, entonces esa exigencia es mucho más importante de atenderla y requiere ser atendida, en particular por una universidad que se dice es distinta.
El segundo tema es que es inevitable que la pregunta no ocurra en un vacío, un doctorante o alguien que indaga, que investiga, pues obviamente no lo está haciendo desde una plataforma neutra, eso no existe. Yo no voy a abundar en lo que seguramente ya todos (conocen con respecto a ese tema), pero es inevitable: es necesario revelar, develar el contexto sociopolítico en el cual se está insertando una tesis, y en particular desde el cual se interroga. Y este punto yo lo quiero hacer así muy «puntualito» con un ejemplo: creo que en Venezuela, después de 10 años de estar hablando de un proceso de transformación, pareciera que nos hemos olvidado de los 190 años anteriores y tratamos de no dialogar o de no conversar con lo que se decía en aquel entonces, y el drama de eso es que puede ser, es muy factible que terminemos nosotros reproduciendo aquello que no conocemos porque nos parece innovador. Pongo un solo ejemplo, el término de economía social, o de economía solidaria, que en este proceso social que va pasando en Venezuela tiene una determinada connotación, esa misma frase tenía un determinado discurso, un determinado contexto en el cual se formulaba, y que es necesario de nuevo rescatar para poder dialogar, superar y en todo caso criticar.
Finalmente, y aquí tiene que ver con lo que en su momento señalaba el profesor Figuera en su presentación, la relación entre el contexto de descubrimiento y el contexto de aplicación. Nosotros tenemos que establecer un vínculo allí, en particular porque cada vez más las investigaciones se hacen parte de un contexto de utilidad y ese contexto de utilidad algunas veces está mediado por elementos que no son fácilmente discernibles para el investigador. En ese sentido, poder saber cómo se relaciona ese contexto desde el cual se descubre o se construye una determinada teoría, y el contexto en el cual esa teoría entra a dar cuenta de la realidad, es fundamental.
Yo quisiera más que terminar con respuestas tratar de plantear preguntas que yo creo que debemos atender todos: ¿qué entendemos ahora por una tesis doctoral?, tratar de responder esa pregunta en el presente, ¿qué quiere decir esto en el presente? No en el presente sólo de Venezuela sino en el presente de las ciencias, en el presente del conocimiento. En la Venezuela actual ¿qué quiere decir eso?
En particular porque ese es un diálogo que parece tenemos que establecerlo desde las universidades alternativas porque las universidades tradicionales ese diálogo no lo quieren hacer.
Y finalmente, ¿qué entendemos por una tesis doctoral en la Universidad que nos convoca? Si es la universidad que nos convoca esta, o es otra universidad, y tratar precisamente de indagar sobre estos aspectos.
Yo quisiera concluir con lo que generalmente les comento a los que han tenido la oportunidad –no voy a calificarla de buena o mala- de estar en mi curso, al señalar lo siguiente: ustedes están haciendo un doctorado que tiene como tema al (elemento) que determinó lo que de manera técnica ha sido la fuente de legitimación de todo el aparato institucional, político, económico que ha gobernado el mundo en los últimos 100 años, y ustedes quieren hacer eso desde una perspectiva distinta, dense cuenta que la tarea de ustedes va muchísimo más allá, pero muchísimo más allá del ejercicio de una tesis doctoral, a ustedes les corresponde construir eso que se llama «el otro mundo posible» desde el ejercicio de la libertad académica que obviamente se les concede, pero que también se les pide que respeten. Eso es todo.

Segunda intervención, luego de la ronda de preguntas

Yo creo que de lo que nosotros hemos sido testigos acá, es (de) un fenómeno que es natural que ocurra del modo como ocurre. Y yo quisiera ir de lo más complejo a lo menos complejo para mostrar como uno y lo otro están relacionados, para ir tratando de atender lo que son las inquietudes que ustedes han planteado. Es evidente que lo que nosotros hemos planteado acá toca aspectos ontológicos fundamentales de los cuales quizás no tenemos la suficiente posibilidad de discutir, pero sí quisiera plantear par de conceptos que creo es necesario pensarlos.
O usted tiene a la ontología o la ontología lo tiene a usted, es decir, si usted parte de un precepto ontológico claro y explícito puede que le vaya mejor que partir de suponer que a usted no le interesa la ontología y entonces queda preso de un determinado modo de concebir la cosas. Esto, que en términos más o menos similares planteaba la profesora Haydee con respecto a que no es posible la neutralidad noten ustedes que va incluso hasta los tuétanos mismos de cómo se concibe el sujeto y el objeto de estudio. Si se conciben separados, o si se conciben en relación recursiva, o si se conciben contextualmente construidos en términos históricos van a dar lugar a conceptos ontológicos distintos y, en consecuencia, a investigaciones distintas. Eso no quiere decir que esté mal, al contrario el punto es que hay que abrir el debate hasta las raíces propias del modo como nosotros estamos concibiendo el mundo. Y eso nos traslada a un segundo estadio de discusión, que es el plano epistemológico. Y digo un segundo estadio no porque uno tiene la ontología y después viene la epistemología. No, es que ocurren de manera recursiva, al momento en que yo concibo un determinado modo de conocer, eso de alguna manera me limita, condiciona, acota aquel sujeto y aquel objeto que están en una relación vinculados al tema del conocimiento. Allí yo creo que le hace un flaco favor a la discusión epistemológica tratar de ir rapidito al tema de una escogencia de una metodología de investigación como quien escoge ropa en una tienda. Es decir, a mí me gusta más el vestido blanco o me gusta más la franela azul… No se trata de ese tipo de cosas, porque ahí quizá vamos a pecar de no ir al origen donde ocurre nuestra pregunta. Yo quisiera insistir en ese punto porque cuando uno habla del origen no está hablando de «cuando fue que se me ocurrió la pregunta», y entonces dice «ah no, fue en la tardecita del domingo cuando apareció la pregunta». No; cuál es el origen de esa pregunta, cómo esa pregunta me viene a mí.
Y yo quisiera allí llamar la atención sobre un asunto que quizá a nosotros se nos está escapando no porque queramos sino porque prácticamente es propio del presente. Cuando uno revisa a Platón y lee (el pasaje sobre) la caverna, y ve que el conocimiento tiene que ver con asombrarse, y ve que el asombrarse tiene que ver con que, hacia donde uno dirige la luz dirige la mirada, noten ustedes una cosa curiosísima y es que el asombro no ocurre porque lo que está allá me llama la atención, sino porque yo de alguna manera arrojo la mirada hacia aquello que me causa asombro, y asombrar es sacar de las sombras, poner a la luz. Desde allí yo creo que nosotros hemos perdido esa capacidad de asombrarnos, pero más aún hemos perdido la capacidad de pensar en el modo (de) como asombrarse en el presente, es decir cómo es que nosotros nos interrogamos sobre el presente, porque prevalece a nivel metodológico un tema que tiene que ver con la insistencia en revelar al mundo como objeto de uso, y eso es un pecado o una cierta desviación de la época.
El modo como nosotros revelamos el mundo o nos asombramos ante el mundo ya no es solamente un tema de la relación entre el sujeto y aquel mundo que se presenta, sino una separación muy severa del mundo, de tal suerte que el mundo es aquello que se puede usar, lo que me sirve, lo que es útil, y cuidado sí en el trabajo de ir construyendo la tesis doctoral o ir construyendo el pensamiento liberador, lo que prive sea una concepción de uso del mundo.
Y ahí quisiera yo ir al último plano, al plano político. Es decir, dejamos de lado el ontológico, el epistemológico y metodológico, y vamos para el plano político. En el discurso de las damas y del ausente Figuera, hay una cosa que yo creo es evidente, un cierto afán por buscar la política desde la condición menguada de la política misma. La política sufre de mengua porque la política no es discusión ya, entonces cuando uno habla de un lenguaje comprometido, que es un lenguaje que apunta a una posición política, eso es una posición que en el presente es vista como una posición que está menguada, que está en desventaja con respecto a aquella otra posición que se plantea como descomprometida, con afán universal, que es omnipresente. Y allí hay un tema que yo creo importante tratar de rescatar con respecto al tema de las tesis doctorales y yo diría un poco más, con respecto al tipo de conocimiento que nos toca a nosotros. No en balde –y quiero insistir en ese punto porque es interesante, me acabé de percatar cuando estaba hablando la profesora Teresa- no en balde el tema del conocimiento emancipador debiera aparecer con mayor fuerza que la idea de conocimiento liberador, porque el conocimiento liberador quizá apunta más a una noción de liberarme, de quitarme cosas de encima, mientras que el conocimiento emancipador tiene más bien la idea de involucrarme más con el mundo, y en ese sentido yo creo que sería importante en algún momento tratar de dar esa discusión. En particular, y esto es ya es una desviación profesional, porque en el discurso que se da sobre conocimiento libre (se fue Horacio , que le iba a comentar una cosa sobre el software libre), muchas veces esa idea de libertad, por el predominio que hay del discurso liberal en lo político, sugiere una suerte de libertad a título individual, y resulta que el problema de liberación o emancipación de que se está hablando es de carácter colectivo.
En ese caso, y es precisamente por eso, que el lenguaje debe ser en primera persona y plural, diría yo. Yo, y esta es otra desviación profesional más, (con respecto a) ese tema del nosotros, creo que es un tema que en el presente se puede superar rápido si se tiene conciencia de eso, pero no porque se supere ese problema de lenguaje nosotros estamos superando la desviación de creer que el conocimiento es un instrumento para hacernos dueños del mundo. La gran diferencia creo yo entre este conocimiento emancipador y aquel conocimiento capitalista, radica en buena medida en que en el conocimiento emancipador nosotros somos parte del mundo, en el otro el mundo está puesto a nuestro servicio, y esa diferencia que es así de chiquitita en lo discursivo, es lo que marca la diferencia entre que tengamos mundo dentro de 200 años o no.

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Lecturas:

- Desarrollo endógeno sustentable y solidario, entrevista hecha a Alejandro Ochoa por: Amadine Ramis, en http://www.aporrea.org/educacion/a54250.html
- Del fracaso del desarrollo al desarrollo endógeno sustentable: La nueva Organización de Desarrollo Regional, en http://www.scielo.org.ve/scielo.php?pid=S1315-99842007000100003&script=sci_arttext
- Desarrollo endógeno, aprendiendo en red, en http://rade.weblogs.us/rade-documentos
- Aprendiendo en torno al desarrollo endógeno, http://ecotropicos.saber.ula.ve/db/ssaber/Edocs/centros_investigacion/csi/publicaciones/monografias/desarrollo_endogeno/aprendiendo_torno.pdf


(Grabación y Transcripción José Javier León)

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