viernes, 7 de enero de 2011

DISCURSO DE FERNANDO SOTO ROJAS


PRESIDENTE DE LA ASAMBLEA NACIONAL:

EL CAPITAL ESCLAVIZA AL TRABAJO Y OPRIME AL PUEBLO

Compatriotas: presentes en este hemiciclo y en todo el territorio nacional a través de los medios de comunicación.


Ciudadanos diputados, ciudadanas diputadas:


A quienes fuimos electos como Diputadas y Diputados en el proceso electoral realizado el 26 de septiembre de 2010, por ser expresión de la voluntad popular, nos corresponde iniciar esta Asamblea Nacional para el nuevo período legislativo 2011-2016.

Esta Asamblea Nacional, como órgano del Poder Popular, es multiétnica y pluricultural, aquí están los aborígenes, los negros y las negras, los mestizos y mestizas, aquí estamos los hombres y mujeres que ayer fuimos perseguidos, detenidos y torturados, estamos aquí como expresión del pueblo que nos eligió y en representación de los que fueron desaparecidos y asesinados por aspirar una Venezuela sin pobres, sin desempleados, sin desigualdades, sin odios, ni rencores.

También están aquí representados, los hombres y mujeres que ayer nos persiguieron, detuvieron, torturaron, asesinaron y desaparecieron, los que sembraron de miseria al pueblo, negándole su derecho de propiedad privada a una vivienda digna, a una atención de calidad, a su salud, a su educación, a un pedazo de tierra para cultivarla, los que le conculcaron la propiedad privada al pueblo y la concentraron en manos de una minoría asociada al imperialismo.

Esta Asamblea, pues, es verdaderamente nacional, sin perseguidos, ni perseguidores, sin odios, ni rencores. Esta Asamblea ha sido posible, porque vivimos en un país libre, donde estamos construyendo la igualdad social sobre los medios de producción y en el ejercicio del poder, porque contamos con un sólido Poder Electoral, que garantiza, pulcritud, rapidez e imparcialidad, donde el pueblo expresa su voluntad libremente y sin ningún tipo de dilación, haciendo público los resultados tal cual como se produjeron.

Ésta Asamblea Nacional se instala hoy en medio de un contexto político complejo, difícil y exigente para Venezuela, Latinoamérica y el Mundo. Dificultades que están preñadas de grandes posibilidades para el pueblo, de enfrentar y derrotar a los dominadores, explotadores, expoliadores de la riqueza material y espiritual de las naciones y de los pueblos explotados.

Con la sociedad de clases, basándose en la ignorancia del pueblo, la barbarie y la represión, nos impusieron la esclavización del trabajo mediante el “Sistema de Metabolismo Social del Capital, y el Trípode: Capital, trabajo asalariado y Estado” como lo define el humanista y filósofo húngaro István Mészáros.

Hoy el mundo de los dominadores, está en franca descomposición histórica y política. Por eso no encuentran argumentación teórica o científica seria, sustentada en la verdad y en la historia, para sostener su sistema. Sus voceros, filósofos, políticos y economistas, se le fracturaron sus teorías frente a la realidad histórico-concreta y frente a la dramática lucha de clases de ayer y de hoy, dirigida por el pueblo.

Así, por ejemplo, el filósofo alemán Kant con el espíritu comercial supuestamente de la gente y su concepto de infinito absoluto, Hegel y la astucia de la razón y el concepto de capital permanente universal, Adam Smith y la mano invisible del mercado, Keynes y la regulación del gasto público a través del Estado capitalista, Joseph Stiglitz al tratar de corregir los males de la globalización neoliberal o desde las Naciones Unidas, en los últimos 65 años, a través de foros o reuniones diversas, al tratar de corregir las limitaciones del mundo burgués, han elaborado teorías que hoy son obsoletas.

El año pasado con las reuniones de Copenhague en Dinamarca y de Cancún, en México, para el asunto climático o la de Seúl-Corea con el grupo de los 20 no hubo acuerdos que favorezcan los intereses de la humanidad y del planeta. La República Popular China hizo una propuesta de 5 puntos que contemplaba luchar: por un crecimiento fuerte, duradero y equilibrado entre los países, tomar partida por un comercio abierto, promover un desarrollo coordinado y equilibrado, reformar el sistema financiero internacional y emparejar la diferencia en el desarrollo.

No obstante ser una propuesta conciliadora y contradictoria, no hubo ningún acuerdo. En su declaración final plantean luchar “por un sistema de tasas de cambio mas determinado por el mercado y abstenerse de devaluaciones competitivas de monedas” y acuerdan volverse a reunir 6 meses después en el 2011.

Desconociendo el contenido de la declaración, el gobierno Yanky le inyectó a la economía norteamericana más de 600 mil millones de dólares, lo que inevitablemente agravará la inflación mundial, por cuanto estamos en presencia de una economía norteamericana endeudada en trillones de dólares, con emisiones de papel moneda que no tiene respaldo en la reserva Federal de oro ni en la economía real productiva norteamericana. Es una deuda impagable.

El capital, es una categoría histórica, dinámica y la fuerza social con la que se corresponde, aparece en forma de capital “monetario”, “mercantil” etc. muchos siglos antes de que surgiera el capitalismo, el cual aparece en la sociedad feudal europea en los siglos XII y XIII de la actual era cristiana. Se consolida en el siglo XV y XVI con la aparición de los Estados nacionales y la doctrina del mercantilismo y nos llega por invasión, conquista y colonización española, en agosto de 1498, por la población de Macuro en el oriente del país, y desde allí empezó nuestra desgracia y la lucha por la soberanía, que no ha concluido aún. Hubo resistencias diversas, confrontaciones sociales y políticas no exentas de lucha armada, como la guerra por la independencia y la guerra federal; pero al final, nos impusieron “la odiosa división de clases y de colores” como dijo Bolívar.

Se consolida esta situación con la presencia del imperialismo yanky, la imposición de un modelo minero-petrolero, con la dictadura de Juan Vicente Gómez y el puntofijismo en el siglo XX pasado.

En febrero de 1989 se abre una nueva coyuntura política y como pueblo, nos levantamos contra el paquete neoliberal de CAP. Se inicia el desarrollo de la transición del capitalismo subdesarrollado, atrasado y dependiente, hacia el proyecto Bolivariano Socialista del siglo XXI. Con la República Bolivariana de Venezuela, en construcción, y la Revolución Bolivariana como síntesis de la lucha del pueblo en su camino hacia la libertad y la felicidad posible.

Tenemos que derribar los viejos poderes que nos vienen de la antigua Capitanía General de 1.777 y que se perfeccionaron o se reordenaron con la República de Páez, que ha vivido cambios hasta 1.999, cuando bajo el liderazgo del Comandante Chávez, aprobamos en referéndum popular, el Texto Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, derogando en forma expresa y definitiva, el fundamento Constitucional del Estado Oligarca, constituido por la oligarquía heredera de los invasores Europeos y sus descendientes. Entrando, en consecuencia, en franca descomposición política y como pueblo profundizamos la marcha en el proceso de constitución del nuevo Estado, con la forma de República Bolivariana.

Mientras tanto, el capitalismo nacional de libre competencia, que se desarrolló en Europa, Estados Unidos y Japón, se transformó en imperialismo a fines del siglo XIX. Se conformaron los bloques de poder por el dominio del mercado internacional, mediante el reparto del mundo, que nos condujeron a la I y II Guerra Mundial. Se avanzó en la globalización neoliberal y la centralización del capital financiero especulativo.

Con el desplome del bloque soviético, a fines del siglo XX se impone la unipolaridad yanki; pero ahora, en este siglo XXI, se agudiza la crisis estructural y sistémica del capitalismo, que se expresa hoy, en los países que constituyen el centro del capitalismo desarrollado. Esa realidad, está a la vista de todos.

La crisis del mundo capitalista, se denunció a temprana edad, en el Célebre Manifiesto de Marx y Engels de 1848 y ahora István Mészáros señala, cito: “la globalización capitalista no funciona ni puede funcionar. Porque no puede superar las contradicciones y los antagonismos inconciliables, manifiestos a través de la crisis estructural global del sistema. La globalización capitalista en si misma constituye la manifestación contradictoria de esa crisis y trata de trastrocar la relación causal-efecto en un vano intento por remediar algunos efectos negativos mediante otros efectos proyectados ilusamente porque es incapaz estructuralmente de abordar sus causas”.

Las tendencias indican que las víctimas, es decir, los trabajadores, las trabajadoras y los pueblos del mundo, desarrollaran sus luchas en la perspectiva de salir del capitalismo en crisis, abriéndose la larga transición de un capitalismo global a un socialismo global.

Con la ruptura de la unipolaridad yanqui, se entra a la conformación de nuevos bloques de poder, en la lucha por la hegemonía. Así tenemos, el bloque Shangai integrado por la Federación Rusa, la República Popular China, la India y otros Estados, la Comunidad Económica Europea, el MERCOSUR, UNASUR, ALBA, ASA, etc.

Marchamos sin duda hacia una multipolaridad donde la política de alianzas y de maniobra, juega un papel fundamental.

El imperialismo yanqui, ha perdido la iniciativa política, diplomática y de masa, por lo menos en América Latina y el Caribe, pero mantienen aun el control de la economía mundial con el dólar, no obstante la devaluación vertiginosa que ha tenido, desde los acuerdos de Bretton Woods en 1944 acuerdo que ha sido violado, desde la década de 1970 con el gobierno de Nixon, hasta el día de hoy, con el gobierno de Obama (recordar que la emisión de dólares debía hacerse de $35 por 1 onza oro y hoy en día están por los 1.250 conservadoramente).

Ese dominio lo mantiene la dictadura mediática mundial y sus corporaciones informativas, pero, con la comunicación popular alternativa, el despertar de los pueblos, el análisis crítico de la noticia y la información, Telesur, Radio del Sur, la cadena árabe Al Yazira, etc. derrotaremos a la manipulación y el terrorismo mediático.

El poderío expresado en el complejo militar industrial y su política de guerra y fascismo, vienen siendo enfrentadas, en Irak, Afganistán, los palestinos y las infinitas formas de luchas y organización de los pueblos, los Estados independientes y las revoluciones consolidadas del siglo XX y XXI. Estamos amenazados permanentemente por el estallido de una guerra nuclear, en consecuencia, no tenemos todo el tiempo del mundo para conquistar la paz y la amistad entre los pueblos.

La humanidad y el planeta están amenazados por la potencia Yanky que es la única que no dudó en usar bombas atómicas en Nagazaqui e Hiroshima. El imperialismo Iñaki sigue siendo poderoso y peligroso, sus gobiernos han sido invasores en el siglo XIX, en el siglo XX y en el siglo XXI. Es justo reconocer el esfuerzo, a través de sus reflexiones que viene haciendo el Comandante de la Revolución Cubana, camarada Fidel Castro, que continua como siempre en la trinchera nacionalista, anti-imperialista y socialista, tratando de contribuir a despertar conciencia, frente a los peligros que amenazan la existencia de la humanidad…. y del planeta.

El proyecto neoliberal burgués, se plantea la eliminación del Estado-Nación periférico y su limitada soberanía, pretendiendo impulsar a EEUU como Estado-Nación hegemónico, con sus organizaciones supranacionales, en función de impedir la liberación nacional de los pueblos y recolonizar el planeta bajo su dominio. Para ello han utilizado el argumento de la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico, dentro de un proceso de reordenamiento en la lucha por la hegemonía mundial.

Ésta Asamblea Nacional, se instala hoy en la ciudad de Caracas, cuna de nuestro Libertador Simón Bolívar, en la era Bicentenaria y en el marco de la Campaña Admirable 2010- 2012. Tiene como base el texto Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, las líneas estratégicas contenidas en el Plan Nacional Simón Bolívar 2007-2013 y todas las leyes nacionalistas, anti-imperialistas y comunales, aprobadas en los periodos anteriores de la Asamblea Nacional, como parte de la lucha orientada a resolver la larga crisis histórica, que como pueblo padecemos, desde 1498 cuando nos llegó desde Europa el mercantilismo y nos mercantilizaron nuestras vidas, que era comunal, como lo ratifica la historia de nuestros pueblos aborígenes, con más de 15.000 años de existencia.

Aquel 12 de octubre de 1.492, hace más de 500 años, ellos descubrieron en nosotros un nuevo mercado de materias primas, en las inmensas riquezas naturales contenidas en nuestra tierra, y de mano de obra gratis.

Nosotros descubrimos en ellos, la propiedad privada, como justificación para cometer el robo más grande de la historia y el genocidio más prolongado. Descubrimos la propiedad privada, como instrumento de esclavización del trabajo por una minoría, en función de sus intereses mezquinos y como instrumento de opresión, de los países europeos contra nuestras comunidades.

También descubrimos nuestra capacidad de resistencia, de unidad y de lucha prolongada hasta vencer, y hoy estamos venciendo.

En el siglo XX, el dominio de los EEUU ha ratificado la irracionalidad del sistema capitalista, al generar el irreparable daño ecológico, que se manifiesta en cambios climáticos productores de copiosas lluvias que derrumban cerros y destruyen los ranchos de quienes nunca han tenido el derecho a la propiedad privada, a una vivienda digna y a sus enseres básicos. Seres humanos que son lanzados por las torrenciales lluvias a la intemperie.

Desde los escombros y lodazales, bajo la dirección del Comandante Chávez, nos levantamos como pueblo y transformamos a Miraflores, los cuarteles, los Ministerios, y a otras instituciones públicas, en hogares de transición hacia una vivienda digna, donde hemos concentrado el amor y la ternura, en alimentos, enseres y la atención que nos merecemos como pueblo.

Los miembros de la Asamblea Nacional, cuyo período vence hoy, colocándose a la altura de las exigencias del momento, mediante Ley habilitante, le delegaron al presidente las facultades mínimas requeridas. para tomar las medidas legislativas en tiempo oportuno para resolver tan exigente situación.

En ese contexto, se instala esta Asamblea Nacional.

Es una experiencia que debemos estudiar, analizar y darle seguimiento, por cuanto las vaguadas seguirán presentes o los ardientes veranos, como consecuencia de la reducción de la capa de ozono, el efecto invernadero, el cambio climático y el recalentamiento global, la contaminación de aguas y la pérdida de espacios forestales, que son síntomas de que nos aproximamos peligrosa y aceleradamente al desastre. Hay islas que ya han desaparecido y ha surgido la figura de los “refugiados climáticos”, ciudadanos sin patria, que nadie los quiere recibir.

Ante este cuadro dantesco, de todo corazón, les pido que nos unamos para aportar soluciones reales y efectivas, a los problemas planteados. Importantes sectores populares del mundo están amenazados por la ausencia de alimentos, marchamos hacia una crisis alimentaria muy seria por lo que ha pasado en el Caribe y en el pacífico, en Colombia y en Australia y otros países productores de alimentos, donde se perdió la cosecha y somos todavía un país importador y no será fácil la compra de alimentos, ya se está hablando de ventas a futuro de las próximas cosechas y en consecuencia debemos movernos con rapidez y enfrentar futuras situaciones en el marco de la política de solidaridad de pueblo a pueblo, de gobierno a gobierno.

Le pido a los compatriotas de la oposición, que nos unamos en defensa de la propiedad individual, tomando las medidas que garanticen no la necesidad necesitada producida por el capital, que incluso nos puede conducir al consumismo exagerado, sino a trabajar con el criterio del buen vivir, de la necesidad realmente necesitada en la alimentación, la salud, la educación, la seguridad… la vida, la propiedad a una vivienda digna a quienes les fue conculcada dicha propiedad, garantizarles la propiedad de los enseres básicos, garantizar la propiedad a los campesinos y campesinas, a la tierra requerida para trabajarla en colectivo.

Que nos unamos, para tomar las medidas que garanticen la propiedad social, requerida para una vida digna, a todos y cada uno de los venezolanos y venezolanas. Para tomar las medidas que garanticen la propiedad social, sobre las industrias estratégicas, para que tengamos todos y todas, acceso igual a sus productos.

Estamos ante nuestro pueblo, un pueblo vigilante, que va a oír y ver los discursos e imágenes por el sistema informativo de la Asamblea Nacional y evaluará nuestra práctica, aquí y en el territorio nacional, “Es libre el que desea serlo”, decía Bolívar. La inmensa mayoría de nuestro pueblo, salió en febrero de 1989 y no ha regresado aún a su hogar. Salimos para ser libres para siempre.

Finalmente, en estos 5 años, que serán de debates y de confrontación, en el marco de una larga coyuntura de transición, estarán signados por cuatro temas teóricos y políticos que están en la realidad, a nuestro juicio:

1. El tema del Estado, que es el tema central de toda Revolución y aquí estamos frente a una crisis del poder del capital;

2. El tema del Programa y de la transición del capitalismo al socialismo, muchas revoluciones han regresado, por eso se dice transito;

3. El tema de la organización del pueblo y la concepción de sus instrumentos legítimos, para el avance y profundización, ello implica el tema del partido y las infinitas formas de organización y lucha de nuestro pueblo;

4. El debate sobre el socialismo bolivariano del siglo XXI que está en la escena política en Venezuela y en el Mundo.

Les digo, compatriotas, en nombre de nuestro procerato civil y militar: No es posible en una perspectiva histórica revolucionaria, marchar con la sombra del capital, el capital esclaviza al trabajo y oprime al pueblo. Ha llegado la hora de enterrarlo para siempre, para vivir en paz y libertad.

Con estas palabras, declaro instalada La Asamblea Nacional. Para el periodo 2011-2016

Fernando Soto Rojas

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